Del barrio al planeta: lo que falta para que la agenda global de acción climática funcione
Presentamos una una contribución formal a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
Aunque las cumbres del clima (COP) son las citas que ocupan titulares una vez al año, las negociaciones climáticas se desarrollan a lo largo de todo el año. De hecho, las decisiones más importantes no se toman solo bajo los focos de la COP sino que se construyen día a día en procesos menos visibles, pero igual de decisivos.
Desde ECODES, hemos participado en uno de esos momentos clave presentando una contribución formal (submission) a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) para aportar mejoras al sistema de organización e impulso de la acción climática a nivel mundial.
Como observadores acreditados ante la CMNUCC, y desde nuestra experiencia como secretaría ejecutiva de la Comunidad #PorElClima, hemos presentado una submission para contribuir al diseño del programa de trabajo 2025 de los Climate High-Level Champions y el Marrakech Partnership. Ambos espacios, impulsados desde Naciones Unidas, buscan movilizar y coordinar la acción climática de actores no gubernamentales—como empresas, universidades, organizaciones profesionales, entidades deportivas o regiones y ciudades—para acelerar la implementación del Acuerdo de París.
6 propuestas para transformar la Agenda Global de Acción Climática en acciones concretas, medibles y justas
Las actividades que desarrollamos en la Comunidad #PorElClima, reconocida como único accelerator en España de la iniciativa Race to Zero liderada por los Climate High-Level Champions nos permiten trabajar directamente con la red internacional que promueve compromisos creíbles de descarbonización entre actores no estatales y trasladar aprendizajes concretos para implementar la acción real a nivel local. Desde esta perspectiva, hemos expuesto en nuestra contribución al proceso de NN.UU. que la Agenda Global de Acción Climática debe ser algo más que una narrativa inspiradora, y debe traducirse en transformaciones reales, medibles y justas. Para ello, hemos propuesto:
- La necesidad de alinear la acción climática no estatal con las agendas de negociación. Es crucial que las iniciativas de empresas, organizaciones, ciudades y otros actores de la sociedad civil estén conectadas con los procesos dirigidos por los Estados.
- Poner la descarbonización real en el centro. Reclamamos que el programa de trabajo priorice la reducción de la demanda energética y el abandono progresivo de los combustibles fósiles, subrayando que la captura de carbono y las compensaciones no pueden sustituir una transformación profunda del sistema y estar por encima de los esfuerzos de descarbonización.
- Es prioritario fortalecer los cuatro pilares del proceso (Grupo de Activación, Granero de Soluciones, Vitrina de Resultados e Impacto, y Planes de Aceleración de la Implementación) para asegurar su coherencia, transversalidad y operatividad, con el foco en la implementación de la acción orientada al objetivo del Acuerdo de París.
- Ampliar el alcance y la participación. La acción climática no debe quedar confinada a los actores visibles en las cumbres del clima. Es esencial involucrar a los ciudadanos, a las pymes, al sector sanitario o a las universidades, entre otras, poniendo a su disposición herramientas e instrucciones sobre cómo participar en el programa de trabajo y qué beneficios tiene hacerlo.
- Impulsar una participación más inclusiva y transformadora. Tenemos que sumar actores por lo que es necesario romper con lógicas de “clubes cerrados” y reforzar la presencia de actores históricamente excluidos—especialmente del Sur Global—garantizando que tengan acceso real a recursos, generación de capacidades y espacios de toma de decisiones.
- Mejorar la transparencia y el seguimiento, consolidando las plataformas existentes (como NAZCA) en un sistema integrado, accesible, multilingüe y orientado a resultados concretos, evitando los compromisos sin resultados específicos.
Compromiso real y justo: impulsando acciones climáticas desde lo local hacia lo global
Este documento es una pieza más en un proceso amplio que tiene como objetivo asegurar que la acción climática no se limite a comunicar compromisos vacíos, y que estos se conviertan en soluciones reales y justas. Desde ECODES seguimos empujando en esa dirección: trabajando desde lo local para influir en lo global, descendiendo al terreno las decisiones que se toman en las cumbres del clima. Y elevando a las mesas de decisión la necesidad de sumar actores en la lucha frente al cambio climático.
