Un nuevo informe expone los mitos más comunes de la industria para frenar el avance de los refrigerantes naturales.

Una nueva publicación de la Environmental Investigation Agency (EIA), ahora disponible en español, desenmascara ocho mitos clave sobre los refrigerantes naturales —como el CO₂, el propano o el amoníaco— y aporta evidencia sobre su viabilidad, eficiencia y bajo impacto ambiental.

Los refrigerantes se utilizan en sistemas de aire acondicionado, refrigeración, bombas de calor y aerosoles. La mayoría contiene gases fluorados (F-gases), como los HFC, con un alto Potencial de Calentamiento Global (PCG). Aunque su uso se está reduciendo por normativas internacionales, la industria promueve nuevos F-gases —los HFO— que, si bien tienen un PCG más bajo, presentan riesgos ambientales y sanitarios. Muchos están vinculados a la emisión de PFAS, conocidos como “químicos eternos” por su persistencia en el ambiente y su impacto negativo en la salud.

Frente a esta narrativa, los refrigerantes naturales emergen como una alternativa real y necesaria para una transición ecológica. Son seguros, eficientes y ya se utilizan con éxito en múltiples aplicaciones. Aun así, su adopción ha sido ralentizada por campañas de desinformación promovidas por fabricantes de gases sintéticos que buscan proteger sus intereses económicos.

El informe “Cazamitos de los refrigerantes naturales” desmonta afirmaciones frecuentes como estas:

MITO: Los refrigerantes naturales son menos eficientes.
REALIDAD: Nuevas tecnologías que los utilizan han demostrado ser igual o más eficientes que los sistemas con gases fluorados.

MITO: Las fugas de refrigerante no tienen un gran impacto ambiental.
REALIDAD: Las fugas representan aproximadamente un tercio de la huella de carbono de estos sistemas.

MITO: Los F-gases son esenciales para cumplir los objetivos climáticos.
REALIDAD: Las bombas de calor con refrigerantes naturales ya están ampliamente disponibles en el mercado.

Este documento llega en un momento clave para Europa, donde la eliminación de los F-gases se perfila como una herramienta rápida y efectiva para reducir emisiones. Desde ECODES, celebramos su publicación y llamamos a una acción informada: dejar atrás los mitos y acelerar la transición hacia soluciones verdaderamente sostenibles.

Informe completo aquío

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