Nuestra posición respecto a los combustibles de origen biogénico/biológico
Los combustibles de origen biogénico o biológico van a jugar un papel importante en la transición hacia la descarbonización de la movilidad, la industria y en menor medida en los sistemas de calefacción. Dada la dimensión de esta transición, la limitación de materias primas y el impacto ambiental y social en el territorio derivado de todo su ciclo de producción es fundamental dimensionar adecuadamente su producción y alcance, así como a qué sectores deben ser destinados prioritariamente debido a que su electrificación no es viable o es muy costosa a día de hoy.
En resumen, la posición de ECODES sobre combustibles de origen biológico o biogénico es la siguiente:
Biocombustibles:
- No a los de primera generación, salvo posibles excepciones muy acotadas en cultivos intermedios o en tierras degradadas, y solo si un análisis completo de ciclo de vida demuestra reducciones de emisiones superiores al 70%.
- Sí a los de segunda generación, con condiciones: trazabilidad transparente, medición rigurosa de impactos, y sin sustituir insumos en otras industrias (por ejemplo, alimentación o materiales). Se debe priorizar siempre la procedencia local y evitar impactos indirectos.
Biomasa:
- Sí en entornos rurales, cuando se usen residuos locales y se integren por ejemplo en redes colectivas de calor.
- No cuando provengan de cultivos dedicados a este fin o de tala de masas forestales.
Biogás:
- Sí en proyectos locales, con residuos orgánicos y que cubran demandas energéticas inmediatas en sectores difíciles de electrificar.
No debe usarse como excusa para fomentar más proyectos de ganadería industrial, ni para mantener la infraestructura fósil mediante su inyección en red o uso en sectores electrificables como el transporte.
