A finales de 2018, desde ECODES y con la colaboración del Grupo de Investigación Mediación Dialéctica de la Comunicación Social (MDCS) de la Universidad Complutense, pusimos en marcha el Observatorio de Comunicación del Cambio Climático con el objetivo de reflexionar sobre el tratamiento de esta emergencia en el ámbito periodístico. Una de nuestras primeras acciones fue reunir a investigadores y profesionales de la comunicación con el objetivo de elaborar un decálogo de compromisos sobre cómo comunicar el cambio climático.
El resultado de esa jornada y del debate posterior fue el desarrollo de un Decálogo de recomendaciones para informar sobre el cambio climático con 10 puntos. Un documento que ambicionaba romper el desequilibrio entre el reto que supone el cambio climático para el conjunto de la humanidad, su relevancia en el ámbito científico y su escasa presencia en la información diaria que recibe la ciudadanía.
El documento se presentó el 5 de marzo de 2019 en el ámbito de la conferencia internacional Change the Change desarrollada en San Sebastián-Donostia, invitando a empresas y profesionales de los medios de comunicación a comprometerse con el cumplimiento del decálogo de recomendaciones para informar sobre el cambio climático.

Casi de forma inmediata, medios de diversa índole – nacionales, autonómicos, generalistas, especializados en información medioambiental, medios económicos, radios, televisiones, prensa, medios digitales…- suscribieron los 10 puntos desglosados. Tras estas firmas: el convencimiento de que el reto al que nos enfrentamos solo es abarcable a través del conocimiento y el consenso.
Desde entonces, la investigación de la comunicación social del cambio climático llevada a cabo por el Observatorio se ha mantenido constante, teniendo como objetivo principal el desarrollo de estrategias para mejorar la percepción social de la crisis climática ante la necesidad de implementar políticas de gestión eficaces.
Todo ello ha llevado a constatar que en la actualidad se da, tanto en los medios convencionales como en el entorno online, un gran incremento tanto cuantitativo como cualitativo de información climática. Ello sitúa a la emergencia actual como el gran desafío que afronta la humanidad y que es representado en los medios.
Sin embargo, la rapidez con la que en la actualidad se suceden los cambios sociales, económicos e, incluso, geopolíticos obliga a hacer una permanente revisión de los puntos acordados en el decálogo inicial. En 2021 la crisis de la Covid-19 fue un driver determinante, que convivió además de forma simultánea con la crisis económica, social y climática, por lo que se constató la necesidad de adaptar las recomendaciones a un contexto de crisis permanentes en el que no podemos obviar la necesidad de ir hacia una transición ecológica y justa. En 2022 se presentó un nuevo Decálogo de 12 puntos adaptado a esta realidad.
En 2026, en un contexto en el que la inteligencia artificial ha comenzado a incidir en la comunicación ambiental de forma incipiente, surge la necesidad de analizar su papel desde una perspectiva que combine practicidad con una reflexión crítica sobre sus efectos a largo plazo. A ello hay que añadir que la digitalización ha facilitado nuevas formas de desinformación climática, dificultando la identificación de fuentes legítimas y contribuyendo a la difusión de contenido negacionista. Todo ello, nos lleva a presentar el Decálogo 2026 de recomendaciones para la comunicación del cambio climático y de la transición ecológica.
