Publicado el Viernes, 20 Marzo 2026
Primera valoración de ECODES de las medidas urgentes ante el impacto de la guerra

Ante el anuncio del plan integral presentado esta mañana tras el Consejo de Ministros Extraordinario como respuesta a la crisis en Oriente Medio, desde ECODES consideramos esencial la reivindicación de la descarbonización y la electrificación de la economía española que recoge el primer decreto ley dado a conocer. La energía renovable autóctona es el único camino para garantizar la independencia y seguridad energética y, por tanto, para que tanto ciudadanía como industria seamos más resilientes ante situaciones como la actual. 

De manera más concreta, reconocemos aquellas medidas destinadas a proteger a la población más vulnerable, así como las propuestas encaminadas a reducir la fiscalidad energética, impulsar el autoconsumo y las comunidades energéticas, la climatización renovable o la movilidad sostenible:

  • Valoramos positivamente la moratoria de prohibición de cortes de suministro a colectivos vulnerables hasta finales de año. No obstante, reivindicamos que esta sea una medida estructural y permanente, ajena a crisis internacionales u otros devenires políticos o económicos. De hecho, la prohibición de cortes de suministro de electricidad a consumidores vulnerables está incluida en el artículo 28 bis de la Directiva Europea 2024/1711 en relación con la mejora de la configuración del mercado de la electricidad de la Unión. 
  • Nos complace el hecho de que se mantengan hasta finales de este año todos los descuentos extraordinarios del bono social eléctrico y se refuerce el bono social térmico. Esta última se trata de una medida ampliamente demandada, aunque es necesario que se establezca un sistema de pagos para que sea percibido por las familias en el mismo momento en que tienen que hacer frente a los gastos derivados del frío o del calor. En este sentido, se propone abonar el bono térmico de invierno en diciembre y el de verano, en junio. Otras cuestiones a tener en cuenta pueden ser la consideración de las zonas climáticas de verano como criterio para determinar los importes del bono térmico a percibir, o las  mejoras en la cobertura como eliminar los límites de consumo bonificados.

Para que la medida sea efectiva, resulta imprescindible habilitar un canal directo a través de las comunidades autónomas que permita a las familias que no son beneficiarias del bono social eléctrico solicitar el bono térmico. Esta vía es necesaria dado que, en la configuración actual, el acceso al bono térmico está condicionado a ser titular del bono eléctrico. Mientras no se articulen los mecanismos que permitan acceder al bono eléctrico a quienes cumplen los requisitos pero no figuran como titulares del contrato de suministro, es fundamental garantizarles el acceso a otras medidas de protección del consumidor vulnerable, entre ellas el propio bono térmico. Es igualmente imprescindible revisar y adaptar los límites de consumo bonificado a la luz de las medidas planteadas. De lo contrario, estos límites podrían actuar como un efecto contraproducente que neutralice los beneficios buscados, dejando sin contenido a las ayudas concedidas.

  • En relación al paquete masivo de deducciones en el IRPF para placas solares, puntos de recarga, vehículos eléctricos, bombas de calor y actuaciones de eficiencia energética, se trata sin duda de una acción positiva y necesaria que ayudará a que el autoconsumo y la electrificación se potencien en nuestro país. Para que sea exitosa, debería ir acompañada de la simplificación de la documentación justificativa a presentar en la declaración de la renta, además de que no sea necesario presentar el certificado energético de antes y después. Esto dificulta el proceso y dilata los tiempos. 
  • También valoramos de forma positiva la bonificación de hasta el 95% para obras e instalaciones de sistemas de aprovechamiento térmico o eléctrico con renovables, junto con la habilitación a ayuntamientos para bonificar hasta el 50% del IBI en sistemas de aprovechamiento térmico o eléctrico con renovables.  Ambas medidas combinadas, junto con la deducción en el IRPF,  tienen un potencial de despliegue muy relevante que podría acelerar de forma significativa la transición energética en los hogares españoles.
  • Destacamos asimismo como positivo el aumento de 2 km a 5 km la distancia máxima entre la generación y el consumo para comunidades energéticas o la habilitación a entidades locales a promover nuevas modalidades de comunidades energéticas.
  • No obstante, en lo que al ámbito del transporte respecta, desde ECODES lamentamos que el Gobierno se haya centrado en aprobar medidas regresivas y poco focalizadas: las rebajas fiscales a carburantes benefician a quienes más consumen y excluyen a quienes no se desplazan en vehículo privado, a pesar de que sufren igual los impactos de la crisis. Además, se trata de un incentivo que perpetúa el modelo de combustión fósil y contaminante y beneficia de manera directa a las empresas petroleras, alejándonos del objetivo de avanzar hacia una economía descarbonizada. Frente a ello, desde ECODES defendemos medidas que protejan a quienes realmente lo necesitan y aceleren la salida de los combustibles fósiles.
  • En esta misma línea, señalamos la ausencia de medidas de fomento del transporte público con reducciones adicionales en las tarifas con el fin de reducir el uso del vehículo privado muy expuesto a las subidas del combustible. 
  • Consideramos positiva la propuesta relativa a que las empresas beneficiarias de ayudas deberán negociar y elaborar planes de movilidad sostenible.
  • Por otro lado, nos complace la medida relativa al aumento de las sanciones para castigar a empresas por abusos en la subida de precios.

Esta crisis ha puesto de manifiesto que la transición y las energías renovables no son únicamente una cuestión estratégica para el Estado: son una oportunidad real para mejorar la vida de las personas y la productividad de la industria. La electrificación del consumo doméstico —desde la calefacción hasta la movilidad— puede traducirse en facturas más estables y predecibles, menos expuestas a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles. Por su parte, la descarbonización y las renovables representan igualmente una ventaja competitiva a largo plazo para las empresas. Por ello, desde ECODES consideramos que es imprescindible que España sea energéticamente soberana, socialmente justa e industrialmente competitiva.

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