8. Organizar compras y comidas, evitando el desperdicio alimentario
¿Por qué?
Además de ayudar a evitar el desperdicio alimentario, una correcta planificación de comidas hace que la alimentación en el hogar sea más equilibrada y económica. En dicha planificación hay que asegurar la presencia de todos los grupos de alimentos.
En 2021, los hogares españoles tiraron a la basura más de 1.200 millones de kilos de alimentos sin consumir, esto supone 28 kg/l per cápita. Los alimentos que se producen y comercializan, pero no se consumen, provocan impactos ambientales innecesarios a lo largo de toda su cadena de valor. Según el informe emisiones de gases con efecto invernadero en el sistema agroalimentario y huella de carbono de la alimentación en España, el desperdicio de alimento es responsable de la cuarta parte de las emisiones totales del sistema agroalimentario.
Además, los alimentos desperdiciados suponen un coste en recursos empleados. Absorben una ingente cantidad de insumos que no fructificarán, impidiendo el uso del suelo para otros fines. Dos millones de hectáreas se han deforestado para producir alimentos que no se han consumido; casi un 30% de la superficie agrícola del mundo se usa anualmente para producir alimentos que se pierden o desperdician.
¿Cómo?
- Planifica tu menú semanal y haz una lista con lo que necesitas estrictamente.
- No vayas a comprar con hambre pues favorece la compra de alimentos muy calóricos.
- Lee las etiquetas para saber exactamente qué compras tanto a nivel nutricional como de su origen y producción (ingredientes).
- Realiza compras responsables; no te dejes atraer por “productos gancho” que no necesitas.
- Organízate con otras personas para repartir el encargo de la compra (entre vecinos, amigos, familia), esto ayuda a elegir mejor, a aprovechar ofertas y a evitar el desperdicio.
- Aprende a elaborar recetas de aprovechamiento con las sobras para no desperdiciar nada.
- Utiliza aplicaciones móviles en las que restaurantes, hoteles y supermercados venden el exceso de comida que no se ha conseguido vender al final del turno o del día, ofreciendo comida de calidad a buen precio.
Este decálogo ha sido elaborado por Alimentta en el marco del proyecto Albarrio, cuyo enfoque comunitario ha permitido la participación de profesionales de la salud y distintos actores del barrio en su construcción. Es una guía sencilla y práctica que ayuda a orientarse hacia una alimentación más saludable, sostenible y consciente.

