7. Si consumes carne, que sea un máximo de 3 veces por semana, priorizando aves de corral y conejo
¿Por qué?
La carne y los productos cárnicos forman un grupo de alimentos que proporcionan proteínas de alta calidad, vitaminas, sobre todo del grupo B y minerales (hierro hemo, zinc, potasio y selenio).
La ganadería intensiva o de macrogranjas supone un gran impacto ambiental.
También es mayor el impacto ambiental de la carne roja (principalmente vaca y cordero) que la carne blanca (aves y conejo).
La ganadería extensiva o de pastoreo ahorra recursos energéticos y de materiales, preserva el medioambiente y la biodiversidad, mejora el bienestar de los animales, y elimina o reduce el contenido de antibióticos u hormonas en su crianza. Además, el ganado elimina los pastos reduciendo el riesgo de incendios forestales.
¿Cómo?
- Consume como máximo 3 raciones por semana a ser posible carne fresca, de ganadería extensiva y con sello de certificación ecológica.
- Minimiza el consumo de carnes procesadas (embutidos, fiambres, salchichas…) y, en caso de consumirlas, escoge preferentemente que sean de producción artesana y ecológica.
- Prioriza aves criadas en exterior o de campo.
- En el caso del cerdo, que sea ibérico y a ser posible de bellota, recebo o cebo (de más a menos sostenible). Si es cerdo blanco, que sea ecológico.
- Cuando consumas carne de cerdo, ternera o cordero, elige cortes magros, con la mínima grasa visible.
- Haz la compra en carnicerías y pollerías de barrio para fomentar el comercio de proximidad y evitar envases innecesarios.
Este decálogo ha sido elaborado por Alimentta en el marco del proyecto Albarrio, cuyo enfoque comunitario ha permitido la participación de profesionales de la salud y distintos actores del barrio en su construcción. Es una guía sencilla y práctica que ayuda a orientarse hacia una alimentación más saludable, sostenible y consciente.

