10. Consumir, en la medida de lo posible, alimentos ecológicos
¿Por qué?
Promover el consumo ecológico supone una menor exposición a contaminantes químicos, lo cual beneficia directamente la salud de las personas. Estudios recientes han demostrado la asociación entre el consumo de alimentos de producción ecológica y la disminución del riesgo de cáncer.
Por otro lado, se trata de una producción respetuosa con el medioambiente y con la salud animal, permite el desarrollo económico de comunidades rurales y preserva la biodiversidad local, entre otras cosas por el uso de especies o variedades locales y tradicionales que están mejor adaptadas al clima y suelo mediterráneos.
¿Cómo?
- Haz la compra en tiendas de barrio de venta ecológica. La relación de confianza con productores y comercios de barrio, además de la certificación, permite asegurarnos de que el producto es efectivamente de producción ecológica.
- Forma parte de grupos de consumo agroecológico, a través de cooperativas y redes de comercios de proximidad.
- Acude a mercados agroecológicos que en muchas ciudades se organizan semanal o mensualmente.
- En los huevos, ten en cuenta que el código impreso no solo indica su procedencia. El primer número también indica si son ecológicos (si el código empieza por 0) o de gallinas camperas (si empieza por 1), que son más recomendables.
- Recuerda que no siempre los productos de temporada y ecológicos son más caros y, aunque fuera así, suponen una inversión en salud.
Este decálogo ha sido elaborado por Alimentta en el marco del proyecto Albarrio, cuyo enfoque comunitario ha permitido la participación de profesionales de la salud y distintos actores del barrio en su construcción. Es una guía sencilla y práctica que ayuda a orientarse hacia una alimentación más saludable, sostenible y consciente.

