Independencia energética en duda: los límites de los biocombustibles
Frente a la amenaza del cambio climático, España se ha comprometido a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores. Los biocombustibles se han identificado como una opción de descarbonización del transporte y están ganando terreno como alternativa a los combustibles fósiles. Sin embargo, ¿son realmente la mejor solución para descarbonizar el transporte? ECODES presenta en un resumen temático sobre la independencia energética.
De 2022 a 2023, la venta de los principales biocombustibles (biodiésel, HEFA, bioetanol y HVO) ascendió un 37,6%, de 1.901.450 a 2.615.479 m3. Sin embargo el uso de biocombustibles depende en gran medida de la importación de materias primas, de las cuales un 80% proviene de fuera del país. Por tanto, no se logrará una verdadera independencia energética sin reducir estas importaciones, regular la entrada de materias primas fraudulentas y adaptar la demanda a la disponibilidad real de recursos dentro del continente.
A pesar de que los biocombustibles se presentan como una palanca para fortalecer la seguridad energética, las materias primas sostenibles para la fabricación de biocombustibles son limitadas en Europa. En España, la dependencia de importaciones procedentes de fuera del continente es creciente, lo que contradice el objetivo de reforzar la autonomía energética y crea nuevas vulnerabilidades.
Su uso debería reservarse para facilitar la reducción de emisiones de otros modos de transporte, como son el transporte marítimo y la aviación, sectores que no es posible electrificar. Apostar por la electrificación del transporte por carretera también es una manera de reforzar la independencia y seguridad energética de España.
Más información:
Sarah Galeran
Responsable del Proyecto de Biocombustibles
sarah.galeran@ecodes.org
