El pleno del Parlamento Europeo ha propuesto una nueva legislación sobre comercialización y empleo de plaguicidas usados en los suministros de agua o los jardines para prohibir el uso de sustancias tóxicas que puedan perjudicar la salud o el medio ambiente, como las cancerígenas o las que afectan a la fertilidad y al sistema hormonal. Los utilizados con fines agrícolas quedan excluidos, pues ya están cubiertos por otra legislación europea.
CCOO elabora y publica las listas de sustancias a las que las trabajadoras embarazadas y lactantes no pueden estar expuestas .