Por María José González Ordovás - Consejera de Ecodes. Profesora de la Universidad de Zaragoza.
A estas alturas de la crisis y, sobre todo, de los comentarios que la crisis ha traído consigo creo que más de uno nos preguntamos dónde termina lo posible y dónde comienza lo irrealizable. El exceso también afecta a la palabra y el torrente de opiniones presuntamente cualificadas acaba por provocar la duda de dónde están los límites. ¿Asiste la razón a quienes sostienen que es preciso recortar los derechos sociales? O, por el contrario, ¿se trata de una maniobra neoliberal que trata de aprovechar la confusión para ganar adeptos?