Cualquier edificio puede producir su propia energía. Esto es algo técnicamente factible, y cada vez se hace más, mediante la instalación de generadores solares fotovoltaicos. Esta realidad arrancó en nuestro país gracias a un decreto del año 2000, al que contribuimos decisivamente desde Greenpeace.
Barack Obama ha rechazado la oferta de una compañía californiana que le ofrecía instalar en el tejado de la residencia presidencial la última tecnología en paneles solares. Si aceptara, reforzaría su liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático, opinan los ecologistas.