En un solo día, una persona genera alrededor de 1,5 kilos de basura. Una vez hecha la separación de los residuos, el siguiente paso lógico es depositarlos en sus correspondientes contenedores de colores. También se puede ir más allá. ¿Por qué no aprovechar lo orgánico para convertirlo en abono natural y alimentar así nuestro huerto?
El libro Reducir, Reutilizar y Reciclar de Jan McHarry, ex consultora del Gobierno británico y miembro de Amigos de la Tierra, se encuentra disponible desde esta semana en formato digital en una página en Internet de fácil consulta sobre cómo hacer para Reducir, Reutilizar y Reciclar 300 productos de la vida cotidiana y el trabajo. www.elabcdelreciclaje.com
Fuente: OSE
Latas de conserva, aerosoles, lavadoras, coches... Todos estos envases y productos, de uso frecuente entre los consumidores, tienen algo en común: están fabricados en acero. Su correcto reciclaje reduce el uso de energía y materias primas y la emisión de los gases implicados en el cambio climático. Además del ahorro económico, el medio ambiente también lo agradece. Cada vez se aprovechan más este tipo de residuos, pero todavía se pueden alcanzar mayores tasas de reciclaje. Los consumidores son esenciales para lograrlo.