Sol, viento, agua y biomasa. Esas serán, según Naciones Unidas, las principales fuentes de energía en el mundo en 2050. O al menos eso es lo que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) espera. Con las políticas adecuadas podrían cubrir el 77% de la demanda, señala. El potencial es ilimitado, sobre todo con la solar. El objetivo es, por ambicioso, poco realista para algunos, pero marca la hoja de ruta del sector energético mundial.