La finalidad del proyecto es garantizar el manejo de las aguas de lluvia con criterios de respeto y conservación del medio ambiente. Forma parte también de un programa de expansión sostenida de este tipo de obras derivado del crecimiento urbano de la ciudad de León. En la medida en la que la ciudad se expande, es menester proveer de este tipo de servicios a los nuevos barrios y calles que van surgiendo. Las experiencias realizadas hasta la fecha con la aplicación de esta tecnología se han revelado muy satisfactorias. Sirven para recoger las aguas pluviales de las calles de la ciudad evitando inconvenientes notorios: torrenteras, erosión, encharcamientos y se ha demostrado su efectividad como dispositivo de recarga de los acuíferos que nutren las fuentes de agua del propio León.
La idea central de este proyecto fue proveer una opción de alojamiento para estudiantes de las comarcas que querían asistir a la educación secundaria en Achuapa y no disponían de los recursos necesarios para ello. En Achuapa había sólo dos centros educativos de secundaria, uno ubicado en el área urbana y el otro estaba ubicado en la comunidad de Los Caraos. Muchos estudiantes vivían demasiado lejos para asistir a cualquiera de los dos.
Con el proyecto se trataba de organizar una campaña informativa para sensibilizar y educar al consumidor zaragozano y así permitir la difusión de los principales valores y contenidos más relevantes en la relación consumo responsable/ cooperación al desarrollo. Paralelamente, se trataba de ampliar los puntos de venta en los que los consumidores pudieran ejercer sus preferencias por este tipo de productos. El proyecto contemplaba que productores de café sostenible nicaragüense pudieran desplazarse a Zaragoza para dar a conocer esta alternativa de consumo. Fue una acción que complementaba una iniciativa más amplia financiada por
La falta de adoquinado en las calles del Reparto Uriel Herdocia y Nuevo Horizonte creaba repercusiones nocivas en la salud, por las charcas que se formaban con el escurrimiento de las aguas servidas.
El proyecto consta de 2 componentes: a) un diagnóstico preliminar sobre la calidad del agua que se consume en este territorio y, b) la producción de un documental que muestre los resultados del estudio y la situación actual que vive Nicaragua en relación al abastecimiento de agua. El propósito de este trabajo documental es mostrar la odisea en que se convierte la obtención del agua en las comunidades rurales de Nicaragua, con el fin de sensibilizar e intentar abrir un diálogo entre los diferentes organismos responsables y así abrir un camino para una intervención eficaz sobre el problema. También se quiere constatar en este documental la existencia de proyectos alternativos, que con imaginación, perseverancia y la inversión de pocos recursos, mejoran en buena medida el problema de la obtención del agua y la vida cotidiana de algunas comunidades. El proyecto ha recibido una subvención del Ayuntamiento de Zaragoza en su convocatoria de “Proyectos de Desarrollo y Solidaridad con el Tercer Mundo” en el año 2003.
Este proyecto pretendía suministrar electricidad a trece casas del área rural de la comarca Varela-La Arrinconada que forman parte de
El proyecto “Ahorro de Agua en la ciudad de León” implementó en la ciudad de León, Nicaragua, un programa de ahorro de agua en el ámbito urbano centrado en las siguientes líneas de actuación: (i) Transferencia de tecnología ahorradora de agua; (ii) Realización de una campaña de sensibilización en torno al ahorro de agua; (iii) Capacitación técnica de profesionales; (iv) Elaboración de un estudio sobre la implementación de un programa de ahorro de agua (costes / beneficios) en otros lugares de León, y (v) Difusión de las actuaciones realizadas en el marco del presente proyecto. El proyecto ha sido financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza a través de su convocatoria de “Proyectos de Desarrollo y Solidaridad con el Tercer Mundo”, para el año 2002.
Este proyecto consistía en la construcción de una red de alcantarillado sanitario en el reparto Anexo Venceremos de León, que permitió mejorar la calidad de vida de sus habitantes, generando disminución en la contaminación de la zona. Fue complementario al proyecto “Alcantarillado Sanitario del Reparto Venceremos” financiado por el Gobierno de Aragón. El proyecto se consideró prioritario para la erradicación de las enfermedades, ya que la no-canalización de las aguas, provocaba el estancamiento de las mismas y consecuentemente un riesgo para la transmisión de enfermedades. El proyecto fue financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza a través de su convocatoria de “Proyectos de Desarrollo y Solidaridad con el Tercer Mundo”, para el año 2001.
Fase I: con el presente proyecto pretendíamos contribuir a desarrollar técnicas apropiadas para la recuperación de los recursos suelos y agua a través de sistemas forestales, especialmente para el sector más vulnerable, que es la zona alta donde nacen las dos fuentes hídricas más importantes. Así mismo mejorar considerablemente la coordinación de trabajo entre las instituciones relacionadas con el sector forestal a fin de aumentar el impacto del esfuerzo que cada una estaba realizando. El proyecto fue financiado por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza a través de sus convocatorias de subvenciones en materia de Cooperación para el Desarrollo correspondientes al año 2001.
Fase II: un elemento que suma cada vez mayor importancia como nueva alternativa de trabajo es la planificación productiva de las pequeñas fincas de los beneficiarios, es irlas convirtiendo en pequeñas empresas o unidades productivas altamente rentables. Entonces, en esta fase del proyecto pretendíamos contribuir a desarrollar una visión empresarial campesina en conjunto con los beneficiarios. El proyecto fue financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza a través de su convocatoria de “Proyectos de Desarrollo y Solidaridad con el Tercer Mundo”, para el año 2003.
Se pretendía mejorar las condiciones de las viviendas seleccionadas, en busca de que éstas brindaran a sus propietarios algunos requerimientos y condiciones básicas mínimas, que permitieron mejorar en lo posible la calidad de vida de los habitantes del sector. Para ello se lo donó materiales de construcción en una sola intervención a los beneficiados a desarrollar la construcción, bajo la asesoría técnica de tres maestros de obras que se encargaron de orientar las acciones técnicas necesarias para la buena ejecución de las obras. Este proyecto de autoconstrucción de 42 viviendas como cantidad inicial fue financiado por el Ayuntamiento de Zaragoza a través de su convocatoria de “Proyectos de Desarrollo y Solidaridad con el Tercer Mundo”, para el año 2001.