El número de personas que mueren a consecuencia del asma en los países industrializados se ha multiplicado por tres en los últimos 20 años, un problema derivado de la mala calidad del aire y que afecta especialmente a los niños, ya que suponen el 45% de los casos de esta enfermedad.
La mejora en el cuidado y control ha provocado la caída de la mortalidad del asma en España un 7 por ciento desde 1960 hasta 2005, según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, los neumólogos advierten de un aumento significativo del número de casos por culpa del desarrollo industrial de España y la contaminación ambiental que conlleva.