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Con
pocas palabra les voy a indicar cuál es mi opinión
sobre el consumo sostenible: nuestra política
de consumo no identifica la felicidad con el consumo
ilimitado de bienes y servicios, sino con la calidad
de vida, es decir, desde el Gobierno de Aragón
se apuesta por el disfrute respetuoso de la naturaleza
y se promueve un consumo responsable y un comercio justo.
Hoy
el mundo afronta un problema de sostenibilidad. Este
término aúna los conceptos de salud y
seguridad de los ciudadanos y, aborda la calidad de
vida de hoy y de mañana.
Se han realizado estudios sobre los que hay que hacer
una reflexión: el 20% de la gente más
rica del mundo consume casi el 75% de los recursos naturales
del planeta. Los EEUU poseen el 6% de la población
del planeta, pero consumen, sorprendentemente, el 30%
de sus recursos.
Por
este motivo, si se mantienen las actuales pautas de
consumo, el ecosistema, que suministra recursos renovables
como la madera, podría descomponerse antes de
que se agoten los recursos no renovables como el petróleo,
o el carbón.
El
consumo sostenible por lo tanto se refiere a un conjunto
de acciones que tratan de encontrar soluciones viables
a los desequilibrios sociales y ambientales, por medio
de una conducta más responsable por parte de
todos (poderes públicos, ciudadanos y consumidores).
Está relacionado con la producción y la
distribución, el uso y la eliminación
de productos.
Con
esta definición, puedo manifestar que en Aragón
se está fomentando un consumo responsable; desde
el Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón,
se informa al consumidor y usuario, se recopilan datos
para su conocimiento, y se motiva al ciudadano a consumir
responsablemente.
Se
realizan sesiones con los consumidores y usuarios como
por ejemplo, aulas de consumo, desde las que se promueve
la información permanente en esta materia tratando
una de ellas durante este año sobre “Consumo
y Medio Ambiente”; se editan materiales didácticos
para la educación del consumidor, ofreciendo
un apoyo adicional a los centros escolares, centros
de adultos y asociaciones, como el CD-ROM Ecología
y Consumo y el CD-ROM Consumo Sostenible; informamos
a través de nuestra línea de teléfono
gratuito del consumidor y mantenemos la información
actualizada en nuestra web www.aragon.es/consumo.
Desde
la administración en todos sus niveles (local,
autonómico y central) asumimos nuestro papel
a la hora de respetar los criterios para un consumo
responsable.
También
tenemos en nuestra comunidad autónoma un número,
aunque no tan elevado como nos gustaría, de establecimientos
que apuestan por un consumo sostenible, son tiendas
en las que se vende ropa natural (fabricadas con tejidos
naturales: lana, lino, algodón…); zapaterías
en las que los zapatos se han fabricado con procesos
no dañinos para el medio ambiente (no utilizan
derivados del petróleo, no utilizan aluminio…),
etc.
Esto
supone que podemos optar por realizar un consumo ecológico,
pensando en generaciones futuras, que podemos optar
por un consumo solidario, para no poner en peligro el
bienestar social y, que podemos cambiar el mercado eligiendo
entre distintas opciones que nos ofrece.
En
definitiva, el consumo responsable atiende a criterios
de sostenibilidad ambiental y social. En realidad es
un ejercicio de todos que nos hace ser personas más
responsables con nuestro medio ambiente y con el resto
de la humanidad.
Sólo
espero que estas líneas provoquen una pequeña
reflexión en nuestras pautas de consumo diario.
Acabo con una cita del escritor Eduardo Galeano “Son
cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan
del subdesarrollo, no socializan los medios de producción
y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá.
Pero quizá desencadenen la alegría de
hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo,
actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un
poquillo, es la única manera de probar que la
realidad es transformable”.
Ángel Luis Monge Gil
Director General de Consumo
Gobierno de Aragón
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