Extracto traducido al español del discurso Sustainable Development and its Global Significance ( International Sustainability Conference , Basilea, 13-14 octubre 2005).
13 años después de la publicación de “Nuestro Futuro Común”, la Declaración del Milenio clarificó que la igualdad de género no es sólo un objetivo en su propio derecho, si no que es crítico para nuestra capacidad de alcanzar todos los objetivos de desarrollo. El mundo ahora claramente está avanzando a la vez que se establecen los valores en los que se basa el desarrollo global. Cuando vemos los ocho objetivos de desarrollo todos tienen unas fuertes conexiones con las vidas y con la salud de las mujeres, y por supuesto tienen en cuenta la necesidad de asegurar la sostenibilidad ambiental:
Erradicar la pobreza extrema y el hambre
Lograr la enseñanza primaria universal
Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
Reducir la mortalidad infantil
Mejorar la salud materna
Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
De hecho, como yo lo veo, los Objetivos de Desarrollo del Milenio son una declaración resumida de las más cruciales recomendaciones que se propusieron en “Nuestro Futuro Común”, un resumen de cómo debemos alcanzar el desarrollo sostenible.
Aunque los índices de alfabetización mundial han aumentado durante los pasados 30 años, las mujeres siguen teniendo menos posibilidades de leer y escribir que sus contemporáneos masculinos. De los 900 millones de personas analfabetas, la proporción es de 2 mujeres por cada hombre. El analfabetismo es mayor en África y en el Oeste de Asia con el 65% de las mujeres clasificadas como analfabetas frente al 40% de los hombres. En muchas partes del mundo, las costumbres tradicionales hacen que sea más probable que las niñas, más que los niños, sean apartadas de la escuela para ayudar con las tareas domésticas y cuidar de las personas dependientes.
Sin embargo, diferentes estudios han puesto de manifiesto que la educación de las mujeres es un método efectivo de mejorar la salud y los ingresos, y de proteger el medio ambiente. El que se de a las niñas la oportunidad de acceder al conocimiento, a preguntar y a analizar, y a construir su capacidad de auto-desarrollo, ayudará a sus familias y a sus comunidades. Los efectos que se ha comprobado que tiene la educación de las niñas sobre la salud y la fertilidad hacen que este sea un argumento potente para invertir en el acceso de las niñas a la educación. Desde luego, si el desarrollo se refiere a ampliar las posibilidades de los hombres y de las mujeres y a una distribución más equitativa de los recursos, la interacción entre género y pobreza constituye el mayor factor limitante para el desarrollo humano..
Gro Harlem Brundtland
Presidenta de la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que en 1987 presentó el informe “Nuestro Futuro Común”.
Nacida en Noruega es médico y máster en salud pública. Se inició desde muy joven en la actividad política. Trabajó durante 10 años en el sistema de salud público noruego y llegó a ser Ministro de Medio Ambiente y Primera Ministra de Noruega. Ha sido también durante cinco años Directora General de la Organización Mundial de la Salud.
Más información: http://www.unep.org/women_env/w_details.asp?w_id=43