Logo FED   Agua para centroamérica Librería Virtual Ecología y Desarrollo
Artículos Notas de Prensa Publicaciones colabora con nosotros Indicadores Ambientales Enlaces Documentos
  martes, 07 de octubre de 2008
inicio : especiales : ecodiseño : Ignasi Pérez Arnal


Ecodiseño en el sector de la construcción

 

Ignasi Pérez Arnal
Cap d'Estudis Enginyeria de l'Edificació
ELISAVA Escola Superior de Disseny

 

 

 

 

 

La elección de un material puede ser determinante por sí de la imagen de un producto y de un edificio. Pero si hasta ahora lo que importaba era la textura y el color del material, debemos incorporar en estos momentos como criterio fundamental sus propias características. Substancias que cambian con la temperatura, superficies que interactúan con cualquier tipo de sensor, materiales que aportan la tecnología de la naturaleza, productos que se diseñan según los mismos parámetros de organismos vivos y que incorporan desde hace muy poco tiempo unas nuevas condiciones: las de sostenibilidad.

 

Recientemente han aparecido libros y proyectos donde su aproximación al ecodiseño se realizan en base a la biomimética. Biomimética es la capacidad para desarrollar productos y espacios siguiendo estrategias propias de elementos naturales: desde la erosión de una roca después de millones de años hasta la simulación constructiva de una esponja filipina para convertirla en un puente,

Comic Biomimetic Architecture, Dennis Dollens. Santa Fe de Nuevo México, Estados Unidos.

 

No emisiones de CO2, sí a la reciclabilidad, no a la contaminación en sus procesos de fabricación, sí a la reutilización, minimizar los componentes derivados de los combustibles fósiles, optimizar la cantidad de material necesaria, etc. En definitiva nos encontramos delante de un interrogante aún sin respuestas claras. O quizás deberíamos decir sin respuestas consensuadas.¿Los materiales deben ser perdurables y durar el máximo tiempo posible o deben ser biodegradables y desaparecer casi instantáneamente? ¿Vender materiales de arcilla aduciendo que así no es necesario talar árboles es justo? ¿Utilizar magníficos productos, renovables, de poca energía contenida, ligeros, transformables como el bambú pero en un país donde el bambú no existe sería una concepción antisostenibilista hacia este material? ¿Debemos contabilizar todo por el CO2 que produce, o por el CO2 que ahorra? Y así podríamos formular decenas de cuestiones. Es algo ya paradigmático que el mismo sistema operativo Windows no reconozca la palabra sostenibilidad cuando la escribimos en Word.

Si debemos responder a la pregunta ¿por qué construir de forma sostenible?, la respuesta principalmente sería porque el suministro de cualquier materia prima no es infinito, por lo tanto no podemos utilizar toda la que queramos. La involución del proyecto sostenible ha pasado a basarse en la superposición de un dispositivo tecnológico, como bien pueden ser los componentes solares, sobre la arquitectura tradicional. Igualmente nos hemos interesado más por rebajar los costes de las instalaciones que por orientar mejor nuestras edificaciones.

Para empezar, la primera ley ha de ser un precepto ecológico: no construir si no es necesario. O no producir si ya existe. Ponernos de acuerdo en este sentido se hace difícil porque va hacia la supresión directa de la misma razón de ser de un arquitecto o de un diseñador.

Land-grid, el ecodiseño puede tener una clara influencia en escalas territoriales, como puede ser la reformulación ecológica de todo
el territorio de la región metropolitana de Barcelona (Actar).

 

 

 

 

 

 

 

 

Si a esta ley le debemos sumar una segunda, esta sería: si hemos de construir es mejor reciclar estructuras existentes que promocionar una nueva edificación. Y continuaríamos con más leyes como “la construcción sostenible debiera aparecer después de existir una planificación, una urbanización y un diseño arquitectónico sostenible”. Es bastante difícil construir sosteniblemente un edificio cuando ni el arquitecto tenia pensado construirlo de una forma sostenible. Es muy difícil hacerlo si el lugar donde se inscribe el edificio no tiene unas condiciones urbanas que aparezcan de la aplicación de criterios sostenibles urbanos.

Por lo tanto el diseño arquitectónico no aportaría mucho a un desarrollo sostenible cuando la ciudad no se ha planificado de una forma sostenible y cuando una parte del territorio donde se emplaza esta ciudad tampoco se ha planificado de una forma sostenible. Aunque nos centremos en el concepto de construcción sostenible, deberíamos tener todos en mente de que se trata de un proceso.

La palabra sostenibilidad surge después de un debate sobre la calidad de vida. El primer objetivo de una arquitectura sostenible debería ser poder vivir mejor que antes. El termino calidad ambiental aparece después de definir qué es la calidad de vida. Cuando queremos vivir de una manera mejor, entendemos que el ambiente , el entorno donde nos movemos ha de ser de una mayor calidad. Y de ahí empieza a aparecer el concepto de solidariedad que implica la sostenibilidad.

Para encontrar las claves tenemos hacernos tres preguntas. Una la hizo ya Buchminster Fuller en1968, cuando en una entrevista advertía: ¿Cuánto pesa su edificio? Y la verdad es que no lo sabemos porque no lo calculamos. Otra la formuló la Comisión de Energía de la Comunidad Europea : ¿Cuánto gasta su edificio? Difícilmente podemos saberlo cuando no hemos consensuado los programas y los criterios para su cálculo y previsión. Y la tercera está en el libro de William McDonough “ Cradle to Cradle ”: ¿Se puede construir y desconstruir con residuo 0?

Como comparación podemos referirnos al sector automovilístico, un sector que en 2010, el 95% de los materiales de un coche VFU (Vehículos Fuera de Uso) debe reciclar. En Europa anualmente se fabrican 17 millones de unidades, con el peso de una tonelada por coche. ¿Y qué ocurre con la construcción durante ese mismo año? ¿Qué porcentaje de materiales nos obligan como arquitectos y diseñadores a tener reciclados o a reciclar en nuestras obras? Un 0%. ¿Cuántos residuos se recuperan en el mundo de la construcción?

Se estipula que suponen más o menos un 2%. ¿Cuánto nos obliga alguna directiva europea o no europea a reciclar en la construcción? Un 0%. La concepción sudamericana de la palabra sostenibilidad es sustentabilidad, por lo tanto quiere decir que aboga por ser autosuficiente. Para poder llegar a cierto nivel de autosuficiencia tenemos que en primer lugar intentar cambiar la mentalidad. ¿Cómo cambiamos de mentalidad?

Normalmente por dinero, por penalizaciones, por aprendizaje o por conocimiento. No es normal que Alemania disponga de 200 veces más de superficie de panel solar que España. No es lógico. Tampoco es normal no tener superficies de sombra en nuestro país. Tampoco es normal no gestionar el agua y sólo preocuparnos de ella cuando se avecina un periodo de sequía. Barcelona tiene el mismo nivel pluviométrico que Londres, pero en vez de disfrutar de lluvias durante 200 días como en la capital británica, en Barcelona toda el agua se acumula como media en 17 días. Y hay años donde en un solo día ha caído casi la mitad del agua esperada en todo un año. O la conservamos y la tratamos

Deberíamos partir de un planeamiento regional sostenible que defina una planificación urbanística sostenible que concreta unas ordenanzas arquitectónicas que a partir de un proyecto redactado por un arquitecto con criterio y una propiedad o promotor con sensibilidad pone en marcha su construcción sostenible con ecomateriales para que esa pieza construida necesite la menor energía posible para su funcionamiento, sea recuperable en su totalidad y sea reciclable.

El primer criterio: es mejor construir con materiales que se encuentran en las cercanías. El segundo criterio: es mejor construir para que perdure. Desde la antigüedad muchas de las soluciones constructivas y arquitectónicas ya se conocen. Quien sabe construir bien, ya sabe construir casi de forma sostenible. Después de los años ‘70 hemos perdido la gente que sabía construir bien, y ahora no construimos bien aunque hagamos unos proyectos magníficos, unas mediciones magnificas, tengamos unos pliegos de condiciones que ocupan más que el mismo proyecto arquitectónico. Esto no es conocimiento sino aprendizaje.

Otra opinión es que cuanta menos energía se gaste, mejor. Y sabemos que mejor que tener opinión, es disponer de ciertas normativas con criterio. Entonces aparece la posibilidad de ecolabeling en Europa y la disparidad y la poca regulación del ecolabeling en el mundo de la construcción. En otros sectores, como por ejemplo el sector de las botellas de plástico ya tienen para cada tipo de plástico un tipo de reciclabilidad. Está todo estructurado. En la construcción no hemos pasado ni por tener un ecolabeling ni de un ladrillo.


Resumiendo:

  • Es mejor no construir.
  • Si se debe construir, es mejor rehabilitar.
  • Es mejor construir con materiales renovables, sean cercanos o sean lejanos.
  • Es más ecológico construir ligero que pesado.
  • Es mejor montar que construir, sobretodo para poder desmontar fácilmente.
  • Es mejor no construir al máximo de la demanda energética.
  • Y después de limitada lo mejor sería producir energía a través de energías renovables.

 

Algunos ejemplos sobre ECODISEÑO:

Hay tentaivas para llevar el ecodiseño en la proyectación de espacios arquitectónicos, necesitando entonces softwares específicos de morfogénesis o form-finding, utilizados hasta ahora en los sectores aeronáuticos, de diseño de zapatillas deportivas o para concebir nuevos coches.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Lisboa surgió la posibilidad de construir aparcamientos públicos que fueran autosuficientes, creadores de una atmósfera idónea para que incuben pájaros o sea un soporte de un edificio-montaña en medio de la ciudad (Carlos Sant'Ana, Ignasi Pérez Arnal). TENTATIVA.

 

 

 

 

 

[ Más información sobre Ignasi Pérez Arnal ]

Regresar al especial Ecodiseño

 
 



 
             
Compartir:
digg
meneame
del.icio.us
         
 
Imprimir esta página
Imprimir esta página
Imprimir esta página
Imprimir esta página
 
Copyright ©1992 Fundación Ecología y Desarrollo · Todos los derechos reservados
Plaza San Bruno, 9 · 50001 Zaragoza · España Tel: + 34 976 29 82 82 · Fax: +34 976 20 30 92