» Xbrl y la información sobre sostenibilidad
Por José Luis Lizcano (joseluis.lizcano@aeca.es)
Director del Proyecto Taxonomía XBRL-RSC
Coordinador de la Comisión RSC de AECA
Afortunadamente, hoy en día manejar grandes cantidades de información no representa un problema insalvable; los avances tecnológicos han permitido desarrollar sistemas informáticos capaces de procesar volúmenes ingentes de datos de distinta naturaleza. En función de las necesidades del usuario se han desarrollado multitud de aplicaciones o programas que ofrecen unas prestaciones concretas para el tratamiento y presentación de la información.
En un entorno tan abierto, donde la capacidad de generar información es prácticamente ilimitada, se hace absolutamente necesario el disponer de herramientas útiles para la selección, trasmisión fiable y análisis comparativo de los datos.
En el ámbito de la información corporativa sobre responsabilidad social, emerge con fuerza una potente herramienta para la trasmisión y posterior análisis de datos: el lenguaje de marcas XBRL (eXtensible Business Reporting Lenguage), heredero de XML de Internet. Demostrada su eficacia en la trasmisión de información financiera, este versátil instrumento conversor es capaz de manejar, con absoluta fiabilidad, todo tipo de dato, tanto de carácter cuantitativo como cualitativo.
Como es sabido el reporting sobre responsabilidad social corporativa (RSC) se concreta, principalmente, en las denominadas memorias o informes de sostenibilidad. En ellas se recoge el resultado del comportamiento de las organizaciones en su triple dimensión, económica, social y medioambiental. Los indicadores, y en general la información aportada por estos informes, son lo suficientemente heterogéneos como para hacer prácticamente imposible el más elemental ejercicio de análisis comparativo. Además, al no existir acuerdo sobre una denominación generalmente utilizada para los distintos elementos o indicadores a analizar, y no contar con un lenguaje y aplicación informática comunes para trasmitir la información, hacen inútil cualquier esfuerzo por comparar de manera fiable y generalizada los resultados obtenidos por las distintas organizaciones en este campo.
La responsabilidad social de las empresas está calando en la sociedad y por lo tanto la información acerca de ella se hace cada día más necesaria. El mercado de información que se abre en el ámbito de la RSC es tan amplio como extenso es el conjunto de sus potenciales usuarios. No solo las propias empresas, como principales interesadas en poder conocer su situación en cada momento, también los analistas, agencias de calificación, inversores, empleados, instituciones públicas, investigadores, fundaciones, asociaciones profesionales, sindicatos, ciudadanos, van a ser beneficiarios, desde distintas perspectivas, de una información accesible sobre el comportamiento social responsable de la empresas.
Consciente de esta realidad, en línea con su papel de facilitador e introductor de nuevas tendencias, la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas lidera el proyecto para el “Desarrollo de una taxonomía XBRL sobre responsabilidad social corporativa”. Con el apoyo de la Asociación XBRL España, perteneciente a la red global XBRL International, a petición de la Comisión RSC de AECA, se ha trabajado durante los últimos meses en la elaboración de la primera versión de la taxonomía XBRL-RSC, la cual pretende dar soporte tecnológico a la generación, trasmisión y procesamiento de informes de responsabilidad social corporativa. Con su uso se espera mejorar la comparabilidad entre empresas y el incremento de la transparencia informativa y la investigación sobre RSC.
La primera tarea realizada ha consistido en seleccionar las fuentes de donde extraer los indicadores sobre RSC susceptibles de llevar a taxonomía XBRL. En total fueron veintiséis fuentes las consultadas entre las que se encontraban los índices de sostenibilidad más importantes a nivel internacional (DJS, FTSE4 Good, Domini 400), analistas internacionales de sostenibilidad (EIRIS), guías para la elaboración de informes de sostenibilidad (GRI), estándares de información y certificación sobre RSC (AA1000, ISO 9000 y 14001), códigos de buen gobierno (Código Unificado, Código Winter), y distintos principios internacionales y pronunciamintos (Caux Round Table Principles, OIT Principles, Principios OCDE, Marco Conceptual AECA). En el cuadro 1 se indican todas las fuentes consultadas.

Derivados de la consulta y estudio de todas estas fuentes, se definieron un conjunto de indicadores, que tras varias fases de depuración, configuraron un cuadro comprensivo compuesto por 491 indicadores de distinta naturaleza: porcentuales, descriptivos de texto, numéricos y monetarios (cuadro 2). Clasificados por grupos de interés – empleados, accionistas/ propietarios, clientes, medio ambiente, proveedores, comunidad y competencia – cada grupo de indicadores fue a su vez segmentado en apartados temáticos según aparece en la Tabla 1.


La elaboración de la primera versión de la taxonomía, o lo que es lo mismo, la traducción del cuadro de indicadores al lenguaje XBRL, junto con la preparación de un caso de prueba con datos reales, constituyeron las últimas fases de un proceso que culminó, el 11 de abril de 2008, con la aprobación oficial y su publicación en la web de XBRL España de la Taxonomía XBRL –RSC.
Terminada la taxonomía, procede ahora el desarrollo de una aplicación informática que permita a los usuarios convertir automáticamente la información sobre responsabilidad social al lenguaje XBRL y manejarla de manera fiable para obtener los datos que se necesiten en la disposición deseada (informe, tablas comparativas, agrupación de datos por categorías, etc.). AECA está ya trabajando en esta herramienta y en la traducción al inglés de la taxonomía realizada, al objeto de su presentación en XBRL International de cara a su posible validación, ahora de carácter internacional. Por otra parte, la inclusión en la taxonomía XBRL-RSC de indicadores de la guía GRI, ofrecería la posibilidad de destacar y comparar la aplicación de los mismos por las organizaciones. Igualmente sucedería, por ejemplo, con los principios del Pacto Mundial, considerados también por la taxonomía realizada.
Las adaptaciones o extensiones de la taxonomía a sectores específicos de actividad (financiero, energético, comunicaciones, distribución, etc.) representan las siguientes etapas por la que avanzar en este emergente y dinámico campo de la difusión y el tratamiento digital de la información corporativa sobre responsabilidad social.
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