1. Cambios de hábitos de consumo

>> Utilizar la lavadora cuando esté llena y emplear la tecla media carga, si dispone de ésta, solamente cuando se tenga mucha prisa.
En efecto, este programa permite ahorrar agua y energía, pero el consumo aumenta en un 30% frente al consumo de una lavadora llena.
>> Ajustar la dosis de detergente según la dureza del agua
Un agua blanda necesita menos detergente que un agua dura. La dosis de detergente en función de la dureza del agua está incluida en las recomendaciones de uso en los envases de detergentes. Para conocer si el agua de su ciudad es “blanda, dura o muy dura” se puede dirigir directamente al servicio de agua de su ciudad o a la empresa que gestiona este servicio (el número de contacto debería estar incluido en su factura de agua).
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Dureza en mg/l de CaCO3 |
| Blanda |
0 - 75 |
| Poco dura |
75 -150 |
| Dura |
150 - 300 |
| Muy dura |
> 300 |
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También puede lavarse las manos con jabón; si hace mucha espuma, el agua es blanda; si por el contrario, le cuesta mucho formar espuma se encuentra ante agua dura. |
>> Evitar el prelavado en la lavadora siempre que sea posible
2. Cambios tecnológicos
>> Comprar una lavadora eficiente
Según la etiqueta ecológica europea por la que se establecen y certifican los criterios ecológicos de estos aparatos (consumo de agua, eficiencia energética, eficiencia de centrifugado, ruido, prevención de un consumo excesivo de detergente, reciclado), una lavadora eficiente no debería consumir más de 12 litros de agua por kilogramo de ropa en el ciclo normal de algodón a 60ºC, o sea, 60 litros por ciclo para una lavadora de 4 kilogramos de capacidad.
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