Se entiende que uno de los tres vértices de la responsabilidad social corporativa es la formalización de políticas respecto de aquellos stakeholders, o grupos de interés, que interactúan con la compañía.
En términos prácticos, esto supone la formalización de políticas y sistemas de gestión, entre otros en los siguientes ámbitos: relaciones con accionistas, relaciones con empleados, relaciones con la comunidad y acción social, gestión medioambiental, relaciones con clientes, y la extensión de estas políticas a la cadena de abastecimiento; todo ello integrado en la estrategia global de la empresa.
La formalización de programas en el ámbito de la RSC adopta generalmente un enfoque top down. En primer lugar se adoptan políticas formales en los distintos ámbitos de relación con stakeholders para, posteriormente, articular sistemas de gestión que trasladen dichas políticas a los distintos ámbitos de la organización.
Más allá de los diferentes códigos nacionales de buen gobierno, diferentes organizaciones han diseñado modelos o estándares que promocionan y facilitan la adopción de políticas formales de RSC. Entre estos modelos se encuentran las Líneas Directrices para Empresas Multinacionales de la OCDE, o el programa Global Compact – Pacto Mundial de la Organización de las Naciones Unidas.
En el ámbito de la formalización, la Fundación Ecología y Desarrollo forma parte de la Mesa Cuadrada, comité de seguimiento del programa Global Compact - Pacto Mundial de Naciones Unidas en España. También, la Fundación Ecología y Desarrollo colabora con diversas organizaciones para el establecimiento de programas formales en el ámbito de la responsabilidad social corporativa.