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| Boletín ecores: primera circular electrónica en lengua española sobre economía y responsabilidad social empresarial |
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Noviembre 2007 |
Deslocalización industrial y responsabilidad social empresarial ¿agua y aceite?
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Introducción |
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Deslocalización industrial y RSE, ¿agua y
aceite? |
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Hace 35 años la planta de Siemens
Elasa en Zaragoza iniciaba sus actividades. Hace tres años era
calificada como un centro productivo de referencia. Hoy esta planta cierra
sus puertas; 310 personas quedan sin trabajo. [ +++ ] |
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La noticia |
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Siemens decide cerrar su planta de Zaragoza… |
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La empresa alega
"pérdidas insostenibles" y
la
Diputación General de Aragón
"condena" la decisión y reclama alternativas. La plantilla
achaca la crisis a la "pasividad" de sus directivos
"irresponsables" y convoca paros. [ +++ ]
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Opiniones |
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El ERE para los trabajadores de la fábrica de Elasa en
Zaragoza se presentará en diciembre |
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La empresa explica que el cierre obedece a
costes de producción no competitivos con los países
asiáticos y al derrumbe del mercado de los terminales de
telefonía pública. A cambio ofrece un plan de
recolocación y traslado de 70 empleados a otras empresas del grupo. [ +++ ]
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Los
trabajadores proponen su reubicación en una de las tres líneas de negocio con futuro en Siemens |
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Rafael Martínez Segura, miembro de
la Confederación Sindical de Comisiones
Obreras (CCOO) en el Comité de Empresa de
la planta Siemens Elasa,
enumera otras variables a tener en juego además de la rentabilidad, y
propone reubicar a los trabajadores en líneas de negocio con futuro. [ +++]
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Sentido, alcance y posibilidades de hacer frente a los procesos de deslocalización |
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Santiago Coello, Consejero Delegado
y Director General de la empresa pública aragonesa Savia Capital
Inversión, enumera pros y contras de la deslocalización y
señala que, frente a un cierre, deben emplearse recursos en brindar
alternativas a los trabajadores. [ +++ ]
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La RSE, en la mayoría de los casos,
es cuestión de fe |
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El periodista José Luis Ainoza cuestiona:
“Los responsables políticos han reiterado una frase que
pertenecía al ámbito pragmático del empresariado
‘Las compañías nacen, se desarrollan y mueren...y nos
tenemos que acostumbrar a eso’”. [ +++ ]
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Un error de cálculo con consecuencias |
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Hace tres años la planta de Siemens
en Zaragoza era nombrada “centro de referencia mundial”.
¿Cómo se pasa de esa calificación al cierre?
Luis Menéndez,
jefe de Economía del Heraldo de Aragón, sostiene que como
Siemens recibió apoyo público y privado, su responsabilidad es
mayor y debe renunciar a rentabilidades parciales, intentando devolver a la
sociedad parte de lo que obtuvo de ella.
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Saber más |
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Publicaciones de interés sobre Inversión Socialmente Responsable |
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Publicaciones de interés [ +++ ]
Enlaces de interés [ +++ ]
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Enlaces de interés sobre Inversión Socialmente Responsable |
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Agenda |
Próximos eventos de RSE en los que participará
la Fundación
Ecología y Desarrollo [ +++ ] |
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| [CONTENIDOS] |
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Introducción |
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Deslocalización industrial y RSE,
¿agua y aceite?
Hace 35 años la
planta de Siemens Elasa ubicada en Zaragoza iniciaba sus actividades. Hace
tres años la instalación era calificada como un centro de referencia.
Hoy esta planta cierra sus puertas; 310 personas quedan sin trabajo.
El desarrollo de las
tecnologías de información y de las comunicaciones permite que actualmente,
el trabajo y el capital puedan ser suministrados desde cualquier lugar a
cualquier mercado facilitando una mayor interrelación económica
entre los países, independientemente de su proximidad. Esta
globalización de los mercados tiene varios efectos, positivos unos y
negativos otros según la perspectiva desde la que se analicen. Uno de sus
efectos más llamativos es la deslocalización. Si antes emigraban
sólo las personas, ahora también emigran las empresas buscando
menores costes laborales. Aunque se trata de un fenómeno doloroso para
el territorio en el que deja de producirse la actividad económica, en
el que se destruye empleo, también puede ser positivo para el
territorio que la recibe, en el que se genera empleo, para los consumidores, que
pueden acceder a productos más asequibles, y para los accionistas, que
pueden conseguir una mayor rentabilidad económica de su inversión.
En España los efectos de las
deslocalizaciones son todavía pequeños. En 2005, sólo el
2,3% del empleo perdido lo fue por esta causa. Sin embargo, cuando se
producen generan un gran impacto social como ha sido el caso del anuncio del
cierre de la fábrica de la planta de Siemens Elasa ubicada en
Zaragoza. No es la primera vez que la empresa alemana se enfrenta a este
dilema. En 2004, renunció a un proyecto para deslocalizar cerca de
2.000 empleos de dos plantas situadas en Alemania, tras alcanzar un acuerdo
con el sindicato IG Metall para ampliar las horas de trabajo en las plantas
afectadas. Entonces, Werner
Joffman, redactor jefe de publicaciones del sindicato,
escribió “el caso Siemens
será un modelo para evitar que en la globalización, el
único factor determinante sea el interés del capital y que,
además, predomine la especulación de beneficios rápidos
por encima del principio de consideración de la empresa como finalidad
social”. En su manifiesto, Hoffman continuaba diciendo que “IG metall no es partidario de oponerse a
todo tipo de deslocalización. No toda deslocalización es
negativa” pero “cuando
no está absolutamente justificada, a través de la
negociación y, disponiendo de información puntual y veraz se
puede […] mantener en la vida laboral activa a las plantillas con
experiencia y cualificación”. ¿Ha sido la actitud de
Siemens Elasa congruente con estas palabras?
Como
Santiago Coello
señala en su artículo, no debemos confundir
deslocalización con reestructuración. La deslocalización
supone el traslado de la actividad económica a otro lugar con el
objeto de reducir costes mientras que la reestructuración implica un
abandono o reducción drástica de
la actividad. Por
tanto, en el caso del cierre de la fábrica de Zaragoza no estamos ante
una deslocalización, sino ante una reestructuración. Como
explica la empresa “La falta de
rentabilidad presente y futura afecta a las tres áreas de negocio
[teléfonos privados, teléfonos públicos y antenas de
telefonía móvil], lo que impide mantener la actividad de la
fábrica desde una posición de responsabilidad empresarial”.
Ante un caso como este, mantener
una posición de responsabilidad social requeriría buscar
alternativas que supusieran alcanzar una situación en la que tanto los
accionistas como los empleados ganen, o al menos minimizen sus
pérdidas. Ello implica por un lado poder abandonar una actividad poco
rentable y por otro facilitar el acceso a un nuevo empleo a las personas
afectadas por el abandono. ecores ha solicitado a la empresa, al comité de
empresa y a varios expertos vinculados a la economía aragonesa su
opinión sobre cómo alcanzar una situación en la que
todos ganen, pero como observarán nuestros lectores, más que
conseguir respuestas hemos obtenido nuevas preguntas.
Si el objetivo de Siemens Alemania
es concentrarse en tres áreas de negocio: medicina, infraestructuras y
energía ¿no sería posible integrar la factoría de
Zaragoza en una de las tres líneas de negocio con futuro?. Y si ello
no es posible, dado que en su último comunicado la empresa ha ofrecido
recolocar hasta 120 personas ¿qué sucederá con los
restantes 190 empleados?. No hay que olvidar que la media de edad de los
trabajadores de Siemens Elasa es de 47 años y en España, según
un estudio de
la Confederación Española de
Organizaciones de Mayores, la tasa de desempleo de las personas mayores de 45
años asciende al 34%, porcentaje muy superior a la media, por lo que
es probable que las personas que no sean recolocadas encuentren mayores dificultades
para acceder a un nuevo trabajo.
El reto para Siemens y para otras
empresas en la misma situación es gestionar su cadena de
producción y de aprovisionamiento de una manera responsable hacia sus
accionistas, beneficiándose de las ventajas de la globalización, y hacia sus empleados, facilitando el
desplazamiento de los trabajadores afectados a nuevos empleos de mayor valor
agregado. Para ello es básico contar a nivel macroeconómico con
una política industrial adecuada y, a nivel microeconómico con una
estrategia de competitividad construida en torno en torno a tres ejes:
conocimiento, innovación y emprendimiento, aunque en este caso, estos
factores, que se presume existen sobradamente en Siemens, no parecen haber
sido condición suficiente para evitar el cierre. |
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Eva Ramos
Directora Programa RSE
Fundación Ecología y Desarrollo |
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La noticia |
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Siemens decide cerrar su planta de Zaragoza
y despide a 310 personas
La empresa alega
"pérdidas insostenibles" y
la Diputación General de Aragón
"condena" la decisión y reclama alternativas. La plantilla
achaca la crisis a la "pasividad" de sus directivos
"irresponsables" y convoca paros.
La
planta de Siemens en Zaragoza cerrará con 35 años de vida. La
dirección de la multinacional comunicó ayer esta
decisión al Gobierno de Aragón, al comité de empresa y a
las federaciones del Metal de UGT y CCOO en Aragón en una dura
jornada. La plantilla recibió el anuncio como un "mazazo",
ya que confiaba en que la firma mantuviese alguna de sus tres áreas de
negocio (teléfonos privados, teléfonos públicos y antenas
de telefonía móvil). Pero no fue así. La resaca de las
fiestas del Pilar fue la peor imaginable, principalmente, para los 310
empleados que se quedarán sin trabajo. La edad media de la plantilla
ronda los 47 años.
La
posibilidad del cese de actividad ya fue adelantada por EL PERIODICO en su
edición del pasado 5 de septiembre, pero ayer se confirmaron los
peores presagios. La planta del polígono de Malpica cerrará
porque es "inviable", señalaba la empresa en un comunicado
remitido ayer. Además, considera que la decisión se ha tomado
ante una situación de "pérdidas insostenibles", que
supera el millón de euros al mes. No se trata ni de una
reestructuración del negocio ni de una deslocalización, sino
que Siemens abandona la actividad. Y punto.
REACCIONES
CONTUNDENTES. Los primeros en conocer la noticia fueron los consejeros de
Industria y Economía, Arturo Aliaga y Alberto Larraz, respectivamente,
que mantuvieron un encuentro a primera hora de ayer con el director general
de Siemens España, Fernando Hazeu, y el director de Recursos Humanos,
Antonio Oliva. La reacción del Ejecutivo no se hizo esperar. "El
Gobierno de Aragón no puede sino condenar" la decisión,
señaló en una nota. Además, insta a la empresa a
"buscar soluciones alternativas que garanticen la continuidad de los
puestos de trabajo". Las posibilidades que se barajan desde la DGA son:
mantener alguna línea de producción, buscar un posible
comprador o trasladar a Zaragoza alguna línea de otras plantas.
El
próximo miércoles, Aliaga y Larraz mantendrán una
reunión con el comité y con los máximos responsables de
UGT y CCOO en Aragón, Julián Lóriz y Julián Buey,
para analizar la crisis. Mientras, hoy, está previsto que tenga lugar
en Madrid una reunión del comité intercentros (representantes
de todas las plantas de Siemens ubicadas en España), a la que asistirá
un miembro de UGT y otro de CCOO.
PASAR
A
LA
ACCIÓN. La presidenta del comité,
María Ángeles Gallardo reconoció que "es la
decisión que más nos ha sorprendido" y, aunque
admitió que la situación "no era boyante",
aseguró que "hemos exigido, incluso a nivel europeo, la llegada
de productos alternativos". A juicio de Gallardo, "es la
decisión de un monstruo".
El
representante de la sección sindical de UGT, Domingo Puértolas,
tachó de "irresponsables" a los dirigentes de Siemens,
porque "podían haber actuado hace tres años cuando la
fábrica daba beneficios". Sin embargo, la "ineficacia de los
responsables de área ha hecho fracasar el proyecto",
afirmó enfadado.
Comité
y empresa mantuvieron un encuentro en la tarde de ayer y, después, se
celebraron asambleas de trabajadores. Por lo pronto, hoy están
convocados paros (de 11 a 12 y de 15 a 16 horas), aunque está previsto
confeccionar un calendario de movilizaciones. Ayer también hubo paros
en la fábrica.
A
partir de ahora, ambas partes deberán negociar una salida. Desde
Siemens indican que presentarán un plan social que contemplen medidas
de apoyo "lo más adaptadas posible a la situación".
El Periódico
de Aragón
16/10/2007 |
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Opiniones |
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El ERE para los trabajadores de la
fábrica de Elasa en Zaragoza se presentará en la primera
quincena de diciembre
Tras ser invitada a ofrecer
su opinión en este boletín, la empresa nos ha remitido a las
notas de prensa publicadas en su página Web que reproducimos a
continuación. En la primera, publicada el 15/10 /2007, anunciaba el cese
de actividad debido a costes de producción no competitivos con los
países asiáticos y al derrumbe del mercado de los terminales de
telefonía pública, y en la segunda, publicada el 15/11/07,
anuncia el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y un plan de recolocaciones
en otras divisiones y empresas.
ELASA inicia conversaciones con sus empleados ante la
inviabilidad de la fábrica de Malpica (Zaragoza)
ELASA
ha informado hoy al comité de empresa el cese de actividad de la
fábrica de Malpica (Zaragoza), debido a unos costes de
producción no competitivos con los países asiáticos y al
derrumbe del mercado de los terminales de telefonía pública. La
decisión se ha tomado ante una situación de pérdidas
insostenible –más de un millón de euros al mes- y a una
previsión de futuro inviable, pese a los reiterados intentos de
mantener la actividad de la fábrica.
Ante
esta situación, se ofrecerá a los representantes de los
trabajadores un plan social que contemple medidas de apoyo lo más
adaptadas posible a la situación. Se abre así, un proceso de
negociación en el curso del cual ELASA impulsará soluciones que
contribuyan a resolver el futuro de los empleados.
La
falta de rentabilidad afecta a las tres áreas de negocio de la
fábrica. La producción de teléfonos privados (Domos),
-que representa el grueso del volumen de fabricación en la planta-, no
es rentable. En cuanto a los teléfonos públicos, hay que
señalar como principal causa la caída drástica de su
demanda por la evolución del negocio de la telefonía
móvil en todo el mundo. Por último, y en lo que se refiere a
las antenas de nueva generación, no es factible alcanzar en los
mercados internacionales la masa crítica necesaria que
justificaría la continuidad de dicho negocio.
El
plan anunciado hoy se formula después de repetidos intentos por
mantener la actividad de la fábrica. La decisión afecta
únicamente a la división ELASA.
Luis Ongil
Jefe de Prensa y
Medios de Comunicación
División de
Comunicación CorporativaSiemens, S.A.
15/10/2007
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El ERE para los trabajadores de la fábrica de
Elasa en Zaragoza se presentará en la primera quincena de diciembre
Ante
la inviabilidad de las tres áreas de negocio de la fábrica, la
Compañía ha dado a conocer un plan de recolocación y
traslado.
En la
última reunión celebrada con los representantes de los
trabajadores, después del anuncio el pasado 15 de octubre del cese de
actividad de Elasa, la Compañía ha dado a conocer que
presentará el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la
primera quincena de diciembre y ha propuesto la elaboración de un
calendario de reuniones de negociación. Asimismo, se ha reiterado la
oferta de más de 70 recolocaciones en otras divisiones y empresas de
la Corporación
Siemens, principalmente en Madrid y Barcelona.
Además, la Compañía está gestionando la
ampliación del colectivo a recolocar hasta 120 personas.
La
oferta de recolocación se complementa con medidas específicas
de formación y asistencia en el traslado. Para casos
específicos incluso se contaría con los servicios
especializados de una empresa de outplacement.
El
cese de actividad de la fábrica de Malpica (Zaragoza) se
anunció después de varios intentos infructuosos por mantener la
actividad de la misma y ante un escenario futuro de incuestionable
inviabilidad del negocio. La falta de rentabilidad presente y futura afecta a
las tres áreas de negocio, tanto por separado como en su conjunto, lo
que impide mantener la actividad de la fábrica desde una
posición de responsabilidad empresarial. La planta, que se dedica a la
producción de terminales de telefonía fija y antenas, mantiene
unas pérdidas de más de un millón de euros al mes,
balance negativo que –de seguir abierta- se incrementaría mes a
mes.
Luis Ongil
Jefe de Prensa y
Medios de Comunicación
División de
Comunicación Corporativa Siemens, S.A.
15/11/2007 |
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Los trabajadores proponen su
reubicación en una de las tres líneas de negocio con futuro en
Siemens
Rafael Martínez Segura, miembro de
la
Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO)
en el Comité de Empresa de
la planta Siemens Elasa,
enumera otras variables a tener en juego además de la rentabilidad, y propone
reubicar a los trabajadores en líneas de negocio con futuro.
Desde
la difícil situación de un sindicalista es preocupante observar
y padecer las deshumanizadas decisiones de una multinacional. Hoy Siemens,
entre sus decisivos esfuerzos por limpiar la imagen de
la Compañía
de los temibles casos de corrupción y soborno a nivel mundial, ha
decidido, sin que nadie se lo impida, el cierre de una factoría,
centro de investigación y centro de competencia mundial con una
trayectoria de 35 años en Aragón.
Las
últimas decisiones de Siemens Alemania, si el consejo de
dirección no lo impide, es quedarse con tres áreas de negocio
mundial: medicina, infraestructuras y energía. En ninguna de esas tres
áreas nos encontramos los 307 trabajadores de la factoría de
Siemens en Zaragoza, luego no es difícil suponer cual puede ser la
decisión final de la Compañía, coincidiendo, por
casualidad, que son las áreas en las que mayores inversiones oficiales
se realizan.
Las
decisiones en una Multinacional se deslocalizan del centro de
producción a reconvertir, para mantener una cierta distancia y
frialdad con sus resultados. Cuando estas decisiones suponen
deslocalizaciones o despedidos nadie, de los que deciden, pueden poner cara a
ese baile de cifras de personal o colaboradores, si me apuras ni saben
dónde se localiza el centro de trabajo a reestructurar. Zaragoza
¡Ah, bueno! Donde se celebra el evento ese del agua el año que
viene, pero... ¿Por dónde cae en España? En todo caso a
esos niveles es posible que nos conozcan gracias a General Motors.
Cuando
a nivel empresarial los resultados económicos no coinciden con las
estrategias, o con las rentabilidades previstas, o con las decisiones
avaladas desde los centros de poder en la sede central de
la Compañía
o con el cambio de imagen que se desea dar. ¿Qué armas poseemos
los trabajadores para la defensa de nuestros puestos de trabajo?
Las
nuevas deidades de la sociedad europea son las multinacionales, que ante una
decisión de deslocalización juegan con el futuro de cientos o
miles de personas en el país deslocalizador y receptor; recordar que
hace poco vivimos con extrema ansiedad, la decisión de la primera
empresa en Aragón, la posibilidad de deslocalizar la producción
de GM a un país emergente del Este de Europa.
Desde
la cabeza de Siemens desprenderse de tres centenares de ingenieros,
técnicos, profesionales, que siempre han dado lo mejor de sí
mismos, cumpliendo los objetivos impuestos en labores de
investigación, desarrollo, innovación y producción
¿Qué puede suponer? Cuando en el mundo se jacta el nuevo
Presidente de haber llegado a los cuatrocientos setenta mil colaboradores, en
su primer año de mandato y conseguido un beneficio neto de más
de 4.000 millones de €. Pero y ¿para la sociedad aragonesa? no
queriendo ser ególatra, acaso no hemos sido durante los últimos
años uno de los referentes para nuestra universidad, para las
pequeñas empresas de Zaragoza y Aragón, para nuestros
políticos Autonómicos y Locales.
Además a quién
tenemos que creerle, pues no nos están diciendo desde los gobiernos y
asociaciones de empresarios, que la única posibilidad de supervivencia
en Europa son altos contenidos en valor añadido con inversiones
fuertes en I+D+i. Y cuando esto lo consigue una empresa, ¿quién
apuesta por estos valores? Es evidente que Siemens no apuesta, ya que todo
eso lo tiene en Zaragoza y no ha sido capaz o no tiene interés en
rentabilizar este centro de trabajo y lo que se pueda rentabilizar
deslocalizarlo a otros lugares de la geografía mundial.
Reconocidos
por la propia dirección española de Siemens, hemos sido, hasta
la fecha, unos trabajadores ejemplares, capaces de crear alternativas de
negociación, serias y responsables en nuestras reivindicaciones, con
niveles de productividad y de objetivos envidiables, entonces:
¿Qué delito hemos cometido? ¿Acaso no podemos
integrarnos en una de las tres líneas de negocio con futuro en
Siemens? ¿Tanto esfuerzo económico suponemos para el Sistema?
Estoy
hablando de voluntades de actitudes, de ahí mi pesimismo e
intranquilidad pero soy sindicalista y mi rebeldía ante hechos que no
puedo ni debo dar como inamovibles por muy todopoderoso que sea el que tome
la decisión. Soy
de la generación de la imaginación, de la creatividad, del
trabajo bien hecho y defensor de la cultura del bienestar europea.
Es
pues mi talante, una actitud constructiva sobre la situación, por muy
complicada que ésta sea; siempre he defendido a ultranza que somos los
trabajadores los que debemos poner la imaginación para la
resolución de los problemas que nos acechan en las empresas y que
nuestras propuestas deben ser el documento de negociación y esta vez,
señores de Siemens, no va a ser la excepción.
Rafael Martínez Segura
Miembro del sindicato CC.OO. en el Comité
de Empresa de Siemens Elasa |
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Sentido, alcance y posibilidades de hacer
frente a los procesos de deslocalización
Santiago Coello,
Consejero Delegado y Director General de la empresa pública aragonesa
Savia Capital Inversión, enumera pros y contras de la
deslocalización en un mundo con menos barreras, y señala en el
marco de la RSE que si la tendencia histórica de una empresa que cierra
una planta es a otorgar indemnizaciones generosas, deben emplearse
también recursos en brindar alternativas a los trabajadores que tengan
que buscar empleo nuevamente.
El
siglo XXI será recordado por haber alumbrado una nueva era de
globalización, la del «aplanamiento» del mundo. Las barreras
de entrada se reducen, el campo de juego se está nivelando: ahora,
más gente que nunca colabora y compite en tiempo real desde los
lugares más extremos del planeta, gracias al desarrollo de las
Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC) y de
la logística. Hoy,
el trabajo y el capital pueden ser suministrados desde cualquier lugar a
cualquier mercado.
Este aplanamiento económico
de la tierra tiene sin duda efectos positivos. La gran permeabilidad de las
fronteras de las naciones ha incrementado los flujos bienes y servicios,
capital, tecnología y empleo de que las atraviesan, lo que
favorecerá paulatinamente la integración en el gran mercado
global mundial de los países emergentes y en desarrollo. El gran reto
que ello conlleva es que haya comercio justo, que las reglas de respeto a los
derechos humanos y los derechos y conquistas sociales de los trabajadores de
los países desarrollados se trasladen a los trabajadores de los nuevos
países jugadores en este tablero económico común en el
que ya se ha convertido el mundo.
Otro efecto positivo de la
creciente integración económica es que exige a las empresas
adecuar consecuentemente su estrategia, buscando nuevas ventajas
competitivas, de costes o de otra índole, para poder mantenerse en el
mercado, lo que favorece la innovación y la eficiencia empresarial.
Por otro lado, sin duda el efecto
negativo más llamativo de la globalización es
la
deslocalización. Si antes emigraban sólo las
personas, ahora también emigran las empresas buscando menores costes
de mano de obra. Es un fenómeno muy visible y doloroso, ya que afecta
a mucho empleo de forma instantánea, lo que hace más
difícil su rápida reabsorción por el mercado de trabajo.
Esta emigración empresarial, sin embargo, es positiva para el
territorio que la recibe y, normalmente, también para los
consumidores, que pueden así recibir productos más baratos en
el futuro.
La deslocalización tiene
así un efecto solidario mundial a largo plazo: se benefician los
trabajadores de los países más atrasados y los consumidores de
los más adelantados, hasta que van convergiendo las condiciones de
todos ellos. Por ello, ¿debemos oponernos o no a la
deslocalización?
Creo que la respuesta va ligada a
dos temas clave:
1. Si el territorio receptor practica
“dumping social”.
No puede haber efecto solidario entre territorios si la
empresa emigra a una zona donde los trabajadores están explotados y
sin derechos. En estos casos, toda la sociedad tiene que luchar contra estas
decisiones, incluyendo la responsabilidad que todos podemos ejercer como
consumidores.
2. Si el territorio cedente tiene
buena situación económica.
Si existe salud económica, como afortunadamente es
nuestro caso, el mercado laboral recupera a la plantilla afectada, eso
sí, con dos condiciones: que funcionen adecuadamente los mecanismos de
protección social mientras se resuelve la situación y que los
trabajadores afectados no tengan aversión a la movilidad.
Afortunadamente, aunque llamativos, los efectos de la
deslocalización son hasta ahora pequeños: en 2005, en España
sólo el 2,3% del empleo perdido lo fue por deslocalizaciones. No hay
que olvidar en este sentido que existen factores que hacen
específicamente atractiva la inversión empresarial en nuestro
territorio:
§ Los costes
laborales no son los únicos que definen la función de costes de
las empresas.
§ El entorno
espacial donde se desarrolla una producción es crucial para su
eficiencia y competitividad: seguridad jurídica, proveedores capaces,
acceso a mercados amplios, buenas infraestructuras de transporte y de servicios….
§ La
productividad y la flexibilidad para adaptarse a las necesidades de la del
mercado se dan más en las empresas con experiencia y cultura
competitiva dilatadas.
§ Sólo las sociedades avanzadas admiten a su
vez inversiones tecnológicas avanzadas, que permiten a las empresas
abandonar mercados maduros y entrar en otros más innovadores y
difíciles de deslocalizar en el corto plazo.
En cualquier caso, no debemos
confundir deslocalización con reestructuración, también
afectada por la globalización de la economía, pero por distintas
causas. Los efectos inmediatos también son diferentes: la
reestructuración implica un abandono de la actividad o
reducción drástica de la misma, mientras que la
deslocalización supone el traslado de la actividad a otro lugar; por
otra parte, la deslocalización suele implicar un trauma
instantáneo, mientras que la reestructuración suele ser lo
contrario, más paulatina. Aunque hay casos igualmente llamativos, como
el actual de Siemens-ELASA en Zaragoza, una reestructuración como consecuencia
del abandono de una línea de negocio.
Un caso como el citado de
Siemens obliga a plantearse una vez más la reflexión sobre las
obligaciones que bajo la responsabilidad social corporativa tienen las
grandes empresas cuando, en aras de una no discutible competitividad, cierran
una planta. La tendencia natural e histórica es abordar con cierta
generosidad las indemnizaciones de la plantilla por la extinción de
los contratos de trabajo, que suelen evitar conflictos laborales y sociales
excesivamente tensionados. Sin embargo, se emplean pocos o ningún
recurso en buscar alternativas a las instalaciones que eviten que los
trabajadores –sobre todo los más veteranos– tengan que
buscar empleo nuevamente. Se entiende que eso lo “soluciona el
mercado” o les compete a las administraciones públicas.
En cualquier caso, debemos estar preventivos con estas medidas:
§ Hay que
seguir incentivando desde los poderes públicos la inversión
empresarial, la atracción de nuevas empresas y el acceso a mercados
exteriores.
§ Debe
mantenerse un entorno empresarial amigable: eficacia administrativa, suelo
industrial accesible, buenas comunicaciones físicas y lógicas,
acceso fácil a los suministros energéticos…
§ Tiene que
haber suficientes ayudas públicas para la I+D+i y para la formación
continua.
§ Hay que
estimular la implantación de proveedores cualificados de las grandes
empresas y cercanos a ellas, que hacen masa crítica que ancla al
proyecto principal.
§ No deben
facilitarse los expedientes de regulación de empleo en casos de cierre
no justificado.
§ Se debe
exigir el retorno de las subvenciones ligadas a la permanencia del empleo o a
inversión pendiente en caso de cierre por deslocalización.
§ Todos
debemos contribuir a la existencia de un buen diálogo social.
§ Hay que
trabajar continuamente para conseguir un buen marco económico que
permita la aparición y captación de nuevos proyectos
empresariales que sustituyan a los que irremediablemente caen como
consecuencia de la lógica del mercado.
Estamos, pues, ante un gran debate,
complejo e importante, que no admite visiones superficiales. Y siempre, no lo
olvidemos, con personas que, cuando son afectadas, suelen entrar en procesos
de gran incertidumbre, motivo adicional e importante para que se pudiera cree
un foro de debate abierto y permanente entre administración,
sindicatos y empresarios.
Santiago
Coello
Consejero Delegado
Director General
Savia Capital
Inversión |
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La RSE en la mayoría de los casos, es
cuestión de fe
A raíz del cierre de la planta de Siemens Elasa, el periodista José Luis Ainoza, Redactor Jefe de Información de El Periódico de Aragón cuestiona: “Los responsables políticos han reiterado una frase que pertenecía al ámbito pragmático del empresariado ‘Las compañías nacen, se desarrollan y mueren...y nos tenemos que acostumbrar a eso’. Ainosa señala además que el cierre de la planta muestra que no sólo se deslocalizan las manufacturas y que la apuesta por la I+D+i (Investigación, Desarrollo, innovación tecnológica) no es garantía de futuro.
Hay palabras que se cruzan en la vida de las personas y acaban afectándoles más de lo que cabría esperar. Deslocalización es una de ellas, prima hermana de globalización, que también se las trae desde hace unos años. Vinculadas ambas --sobre todo-- a contenidos económicos, el eco de sus consecuencias empieza a calar en sectores sociales muy amplios, aunque no estén salpicados por su aplicación.
Se deslocalizan las empresas. La horquilla que puede responder a una decisión de ese tipo va desde la necesidad imperiosa de reducir costes para seguir en un mercado tradicional cuya competencia impide mantener la producción en un determinado lugar, con sueldos consolidados, leyes garantistas, exigencias medioambientales; hasta la simple y muy habitual búsqueda de mayores beneficios en territorios “emergentes”. El resultado es el mismo, la empresa consigue sobrevivir o crecer, pero a costa de la pérdida de empleo en la ubicación tradicional, habitualmente en los países más desarrollados.
En Aragón, a raíz del anuncio del desmantelamiento de la planta de Siemens en Zaragoza, los responsables políticos han reiterado una frase que pertenecía al ámbito pragmático del empresariado "Las compañías nacen, se desarrollan y mueren...y nos tenemos que acostumbrar a eso". Más de 300 trabajadores, con muchos trienios de antigüedad en la casa intentan que los hechos que les perjudican no sean aceptados como una verdad inalterable.
Pero temen que su caso sea el de Moulinex (Barbastro), que cambió la zona del Somontano por la del sur de China; o la antigua Pilas Secas Tudor, que no deslocalizó la producción, sino el mercado, cerrando una factoría cuya actividad cubrió con otra marca de su propiedad: Energize. Distintos modelos.
General Motors puso en jaque a la planta de Figueruelas hace dos años con el riesgo de trasladarla a Gliwice (Polonia) y los medios nos hicimos eco de las diferencias salariales en las que se jugaba la partida, además de las comparaciones de distribución logística de sus productos en Centroeuropa. Se quedó en Zaragoza el montaje del nuevo modelo de automóvil... pero llegó la batalla de las externalizaciones, no se deslocaliza, pero se cede. Otra fórmula de presión.
Habitualmente se atribuye la decisión deslocalizadora a las multinacionales, sin vinculación social al territorio y el apego exclusivo a una cada vez más boyante cuenta de resultados. También se considera que las “víctimas” están siempre en los mismos lugares, los países ricos. No siempre. Empresas aragonesas, pymes, han instalado nuevos centros de producción en China o en países del Este, sin perder su sede claro, pero todo se andará. Asimismo, no siempre el traslado se produce a sitios remotos. En los últimos años, firmas catalanas han derivado su actividad hacia Aragón. Cruzar la muga del río Cinca da acceso a suelo industrial más barato, ayudas autonómicas de captación empresarial y hasta convenios más "ajustados". Sin olvidar que la deslocalización, con sus filosofía global negativa, también genera empleos en los nuevos asentamientos.
Pero volvamos a Siemens. Su planta de Zaragoza registraba en el 2003 una regulación de empleo que no barruntaba nada bueno. El Gobierno aragonés maniobró para consolidar la factoría y en el 2004 se anunció una nueva línea de antenas fractales, pura innovación con el apoyo de Telefónica. Apenas tres años ha durado la ilusión, algo sorprendente en un holding que se supone analiza sus proyectos con trayectoria de medio plazo, asentado en 192 países y con 400.000 empleos. Rompe también la impresión de que solo se deslocalizan las manufacturas, necesitadas de mano de obra, no de materia gris. La apuesta por la I+D+i tampoco es, pues, garantía de futuro.
La responsabilidad social empresarial, el décalogo al que se podrían acoger las compañías cuyas decisiones tuvieran trascendencia social en la vida de los pueblos, buscando imaginativas fórmulas para equilibrar beneficios y riqueza, lamentablemente en la mayoría de los casos es una cuestión de fe. Y si alguien la tuvo quizá la abandone al conocer, por ejemplo, que Siemens no puede salvar el centro de Zaragoza, pero puede gastarse 1.500 millones de euros en multas y abogados para enjugar la trama de sobornos e irregularidades para conseguir contratos que le acosa desde hace un año. ¿Responsabilidad...qué?
José Luis Ainoza
Redactor Jefe de Información
El Periódico de Aragón |
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Un error de cálculo con consecuencias
Hace tres años la planta de Siemens
en Zaragoza era nombrada “centro de referencia mundial”.
¿Cómo se pasa de esa calificación al cierre?
Luis Menéndez,
jefe de Economía del Heraldo de Aragón, sostiene que dado que
Siemens recibió apoyo público y privado, su responsabilidad es
mayor y debe renunciar a rentabilidades parciales, intentando devolver a la
sociedad parte de lo que obtuvo de ella.
El anuncio del cierre de la planta
de Siemens Elasa, en el polígono de Malpica (Zaragoza), ha supuesto un
auténtico mazazo para la economía aragonesa. Por lo que supone
para el empleo directo e indirecto que la histórica factoría
genera, por la sensación de fracaso en una apuesta por un sector con
futuro y, sobre todo, porque a pesar de la existencia de un importante
departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) en el centro, a priori
un buen “antídoto” para combatir la
deslocalización, la multinacional ha optado por dar el portazo.
Más allá de la
dolorosa pérdida de cerca de 310 puestos de trabajo directos, el caso
de Siemens duele especialmente porque hace sólo tres años, en
2004, directivos de la compañía, con Eduardo Montes a la
cabeza, y de Telefónica, con el zaragozano César Alierta en
persona, proclamaron en un celebrado acto en Malpica el nombramiento de la
planta de Zaragoza como “centro global de competencia para el desarrollo
y la comercialización de antenas de nueva generación de
comunicaciones móviles”. Y todos lo creímos.
Aparentemente superadas las crisis
anteriores, en Siemens Elasa parecían disiparse ese año los
nubarrones de problemas con una inyección de optimismo que el apoyo de
Telefónica ayudó a conseguir. Olvidadas las reestructuraciones
realizadas poco antes (en la planta hubo en su día más de 600
empleados), el centro zaragozano parecía tener el tamaño y la
carga de trabajo adecuados para pensar en un futuro más o menos
estable, aunque en algún momento el mercado anunciara que había
que hacer retoques. ¿Pero un cierre? ¿Un adiós
definitivo?
Es evidente que en Siemens hubo un
error de cálculo. Porque aunque hoy los ciclos de la economía
se den a más velocidad que antes, resulta difícil de explicar
que sólo tres años después de proclamar la planta de
Elasa como “un centro de referencia mundial”, la dirección
de la compañía decida un cierre sin contemplaciones. Se olvide
de que en Zaragoza ha tenido una cantera importante de ingenieros muy
cualificados, tanto en la factoría de telecomunicaciones como
–de modo indirecto– en las fábricas de la ‘joint
venture’ que la compañía tiene con Bosch, el grupo BSH,
especializado en electrodomésticos (en Zaragoza, Balay).
Las empresas están para
ganar dinero, qué duda cabe, y están en su derecho de decidir
dónde quieren trabajar y dónde no. Pero es indudable que, una
vez garantizada su continuidad en conjunto, tienen la obligación de trabajar
muy duro –renunciado temporalmente a rentabilidades parciales–
para evitar a toda costa despidos que pueden resultar especialmente
traumáticos.
Siemens ha recibido en
Aragón apoyo oficial y no oficial, y acaso por ello se le puede exigir
más que a otros que intente devolver a la sociedad parte de lo que
obtiene de ella, en el marco de lo que estipula la Responsabilidad Social
Corporativa (RSC).
En su ya larga trayectoria en
España y en el mundo, con una marca de calidad muy reconocida en
rincones de todo el planeta, Siemens es una multinacional que defiende los
procesos de mejora continua y trabaja con responsabilidad en aquellos
entornos en donde está instalada. Sin embargo, no es ajena a los
problemas de gestión, a los errores de cálculo con previsiones
que luego no se corresponden con la realidad y a tener que decidir, en
consecuencia, cierres que duelen mucho a quienes los más padecen.
Como observador privilegiado de la
realidad económica aragonesa, el caso de Siemens Elasa –cuyo
cierre supone de hecho una deslocalización– es un
auténtico mazazo. Un golpe duro a la apuesta por el valor
añadido, con la I+D como bandera. Un revés para la
Responsabilidad Social Corporativa. Un error de cálculo que hoy tiene
consecuencias.
Luis
Menéndez
Jefe de Economía
Heraldo de Aragón |
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Saber más |
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Publicaciones de interés |
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» Confederación Española de Organizaciones de Mayores. El trabajo más allá de los 50, Confederación Española
de Organizaciones de Mayores (CEOMA), España, 2006 [ +++ ]
» Conferencia de las Naciones Unidas
sobre Comercio y Desarrollo. Informe sobre las inversiones en el mundo, 2004. El giro
hacia los servicios. Naciones Unidas, Nueva York y Ginebra, 2004 [ +++ ]
» Jiménez, Juan Carlos. La responsabilidad social
de las empresas (RSE). Cómo entenderla, cómo afrontarla. Una
perspectiva sindical. Altabán Ediciones. 2007 [ +++ ]
» Kreisler, Isabel. Hacia una deslocalización
textil responsable,
Fundación Alternativas, Madrid, 2006. [ +++ ]
» Muñoz Guarasa, Marta. La
deslocalización de los servicios, ¿mito o realidad?. Revista de Economía
Mundial, Nº 16, 2007. [ +++ ]
» Lozano, Josep María y
Folguera, Conxita. Danone en Ulzama, Instituto Persona, Empresa y Sociedad, 2003. [ +++ ]
» Myro, Rafael y Fernández-Otheo, Carlos Manuel. Los mitos de
la
deslocalización. Foreign Policy (ed. española) . [ +++ ]
» Schwartz, Pedro. La deslocalización como ventaja. Libertad Digital.es, 2003. [ +++ ]
» Tecnociencia. Deslocalización
empresarial, Especiales, noviembre 2004 [ +++ ]
» Comisión Europea. La
política industrial en la Europa ampliada. COM (2002)714. Bruselas,
2002 [ +++ ]
» Werner, Hoffmann. El caso Siemens, un acuerdo contra la
deslocalización, IG Metall, Alemania, 2004 [ +++ ] |
Enlaces de interés
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Observatorio del
trabajo en la globalización (www.observatoriodeltrabajo.org)
El OTG ofrece
información sobre globalización, trabajo decente,
violación de las normas internacionales del trabajo y detalla cual es
la actuación de las organizaciones sindicales mundiales frente a los
actores públicos y privados. También observa la
evolución de tendencias económicas, financieras y productivas
que afectan al trabajo digno, entre las que destacan la
deslocalización empresarial, las maquilas, la deuda externa y la
especulación financiera.

Confederación
Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) (www.ceoma.org)
CEOMA es una organización de
carácter confederativo e intersectorial, de ámbito nacional,
constituida para el servicio, la coordinación, el fomento y la defensa
de los intereses de las personas mayores.
Como parte de sus actividades promueve la mejora del conocimiento sobre la
situación laboral de las personas mayores de 50 años para
proponer a empresarios, sindicatos y poderes públicos acciones
conjuntas para mejorar la situación de estos trabajadores.

Conferencia de las
Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) (www.unctad.org)
La UNCTAD es el principal órgano
de
la Asamblea
General de la ONU para los asuntos relacionados con el
comercio, las inversiones y el desarrollo. Promueve la integración de los países en desarrollo en
la economía mundial. |
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Agenda |
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La Fundación
Ecología y Desarrollo participará durante este mes en
varios eventos de difusión de la responsabilidad social corporativa. |
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Eventos en España |
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» En Madrid,
la Escuela Superior
de Cajas de Ahorros (ESCA), organiza del 17 de septiembre de 2007 al 18 de
enero de 2008 noviembre el Programa
Superior de gestión estratégica de la responsabilidad social
corporativa en entidades de crédito en la que
intervendrá como ponente
Aranzazu Romero, Analista Señor de RSE de Ecología
y Desarrollo. Más información en http://www.e-esca.net/
» En Madrid, el Ayuntamiento de
Madrid, con el apoyo de Bakeaz organiza el 19 de noviembre la 1ª jornada sobre
contratación pública sostenible del Ayuntamiento de Madrid,
en la que intervendrá como ponente
Eva Ramos, Directora del Programa
de RSE de Ecología y Desarrollo. Más información en http://www.munimadrid.es
» En Terrasa, El Ayuntamiento de Terrassa, organiza el
21 de noviembre las Jornadas Responsabilitat Social Empresarial: Gestió de la Diversitat, Pla
d’Igualtat i Conciliació, Transparència i
Comunicació en la que intervendrá
como ponente
Sandra
Benbeniste, Directora de Programas de Ecología y
Desarrollo. Más información en http://www.projecteressort.net/ |
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Eventos
Internacionales |
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» En Panamá,
la Fundación CONAMA
y
la
Fundación Ciudad del Saber organizan el 5º Encuentro
Iberoamericano de Desarrollo Sostenible, del 19 al 21 de noviembre, en el que
intervendrá como ponente Nienke Swagemakers, Representante de la
Oficina en Centroamérica de Ecología y Desarrollo, con
la ponencia Sostenibilidad en la cooperación en la que expondrá la experiencia de Ecología y desarrollo en
la Alianza por el Agua, el programa CeroCo2 y el índice FTSE4GOOD IBEX.
También intervendrá como ponente
Mercedes Korin,
investigadora asociada de Ecología y Desarrollo, con una ponencia
sobre Gestión del
conocimiento en el marco del desarrollo sostenible, en la que
expondrá su experiencia como directora del Mapeo de Promotores de RSE. |
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