Carta de Víctor Viñuales "Ellos y Juantxo"
Miércoles 23 de Diciembre de 2009
Los jefes de Estado y de gobierno que impidieron el acuerdo necesario y vinculante para impedir que el clima se desboque han escapado libres de Copenhagen, a pesar de que  han atentado gravemente contra la humanidad toda. Ellos conocen perfectamente las consecuencias de no hacer nada. Ellos conocen los informes científicos, ellos saben…y no han actuado.
 
En la próxima Navidad comerán pavos y gambas en familia, con esos hijos y nietos a los que su no acción niega el futuro. Con la conciencia retorcida por sus remordimientos, porque yo soy de los que cree que una mayoría de ellos, entre pliegue y pliegue esconden, arrinconados por las razones de Estado, los viejos valores del vivir decente  con que les educaron sus padres. Ellos saben lo que las razones y el corazón mandaban. Pero han desobedecido a su conciencia y a la llamada de la ciudadanía global. Han pensado mas en sus próximas citas electorales, en su compromisos de corto plazo, …han sido cargos políticos en activo. No han sido los líderes políticos que necesita esta hora del planeta.  
 
Mientras tanto, el director de Greenpeace España, Juantxo López Uralde, está en la cárcel, en Copenhagen. Su delito fue entrar de forma indebida en la reunión de máximos cargos políticos en activo del planeta para decirles lo mismo que les decía su conciencia: sean líderes, hablen menos, actúen más. El pecado de Juantxo, de existir, es venial. El de ellos, ellos lo saben, es de lesa humanidad.
 
Él desobedeció las pequeñas leyes para empujar el cumplimiento de la ley mayor, la que obliga a defender la vida de las personas y la vida del planeta. Es un atenuante de peso. Ellos, sabiéndolo todo, cargados de poderes, traficaron con sus pequeños intereses y se negaron a cumplir la ley mayor: el bien común, la defensa de los intereses de sus gobernados. Nada atenúa su delito. 
 
 Esta Navidad, pues, los culpables comerán  pavo en familia y los profetas, pasarán la noche entre rejas. Pero todos saben  que las cosas no son lo que parecen. En realidad lo que ocurre es lo siguiente: Juantxo recibe el calor de todas las gentes de bien del planeta y está en paz con su conciencia  y  ELLOS están asediados por sus remordimientos, que los  mejores somníferos  no lograrán acallar, y por los ojos del mundo y de su familia que les dicen insistentes: por qué fallaste a la cita de la historia, por qué atentaste contra la dignidad de tu cargo, por qué perdiste el respeto que te debes…a ti mismo.
 
Víctor Viñuales - Director de Ecología y Desarrollo

 


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